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EsópicaFábula
Un campesino tendió redes sobre su campo recién sembrado y atrapó varias grullas que venían a comerse las semillas. También cayó una cigüeña, que se quebró una pata y le suplicó que la dejara vivir.
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EsópicaFábula
Una montaña comenzó a agitarse entre grandes ruidos y gemidos. Llegó gente de todas partes para ver qué ocurría.
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EsópicaFábula
Un oso se jactaba de su amor por la humanidad. Decía que ningún animal trataba a las personas con tanta consideración como él: las respetaba tanto que ni siquiera tocaba sus cuerpos muertos.
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EsópicaFábula
Una tortuga tomaba el sol y se quejaba ante las aves marinas de su mala suerte: nadie quería enseñarle a volar.
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EsópicaFábula
Un zorro cayó en un pozo profundo y no encontraba cómo salir. Un chivo sediento se acercó, lo vio abajo y le preguntó si el agua era buena.
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EsópicaFábula
Un cuervo vio a un cisne y quiso tener aquel hermoso plumaje. Supuso que su blancura venía de lavarse en el agua donde nadaba.
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EsópicaFábula
Una paloma sufría una sed terrible. Vio una copa de agua pintada en un letrero y no advirtió que era solamente una imagen.
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EsópicaFábula
Un perro se acostó en un pesebre. Con gruñidos y dentelladas impedía que los bueyes comieran el heno que habían puesto para ellos.
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EsópicaFábula
Una yunta de bueyes arrastraba un carro pesado por un camino de campo. Los ejes gemían y crujían de manera espantosa.
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EsópicaFábula
Unas grullas iban a comer a un campo recién sembrado de trigo. Durante mucho tiempo, el campesino las espantó haciendo girar una honda vacía.
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EsópicaFábula
Un león, debilitado por la vejez y las dolencias, ya no podía conseguir comida por la fuerza. Decidió conseguirla mediante un engaño.
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EsópicaFábula
Dos hombres viajaban juntos cuando un oso apareció de pronto en el camino. Uno trepó enseguida a un árbol y se escondió entre las ramas.
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EsópicaFábula
Un zorro escapó de una trampa, pero perdió la cola. La vergüenza y las burlas le hacían la vida insoportable. Entonces ideó un plan: convencería a los demás de que no tener cola era mucho más atractivo, y así disimularía su propia pérdida.
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EsópicaFábula
Un lobo quiso conseguir comida con más facilidad y decidió cambiar de aspecto. Se cubrió con una piel de oveja y pastó entre el rebaño, engañando al pastor con su disfraz.
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Nasrudín · transmisión otomana/turcaAnécdota tradicional
Sorprendido en una huerta ajena, Nasrudín culpa al viento de todo, hasta que le preguntan por el saco.
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Nasrudín · transmisión otomana/turcaAnécdota tradicional
Nasrudín se come una tarta sin pagar y encuentra una explicación muy suya para los golpes del pastelero.
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Nasrudín · transmisión otomana/turcaAnécdota tradicional
Nasrudín compró una cantidad de huevos a razón de nueve por un aspre, una moneda de entonces. Los llevó a otro lugar y allí los vendió a diez por un aspre.
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Nasrudín · transmisión otomana/turcaAnécdota tradicional
Nasrudín se echó una escalera al hombro y la apoyó contra la tapia de una huerta. Subió, pasó al otro lado y se llevó la escalera consigo.
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Nasrudín · transmisión otomana/turcaAnécdota tradicional
Unos muchachos de Belgrado llevaron a Nasrudín al baño público. Habían escondido varios huevos en sus bolsas.
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Nasrudín · transmisión otomana/turcaAnécdota tradicional
Nasrudín regresaba del campo de cosecha con mucha sed. Miró alrededor y vio un árbol que recibía agua por un caño conectado a una fuente.
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Nasrudín · transmisión otomana/turcaAnécdota tradicional
Unos amigos quieren comerse el cordero de Nasrudín con un pretexto, y él les responde con el mismo argumento.
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Nasrudín · transmisión otomana/turcaAnécdota tradicional
Un ladrón entró en la casa de Nasrudín, juntó todo lo que había, se lo cargó a la espalda y salió.
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Nasrudín · transmisión otomana/turcaAnécdota tradicional
A Nasrudín le robaron una suma de dinero.
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Nasrudín · transmisión otomana/turcaAnécdota tradicional
Un mulá había recorrido Arabia, Persia, el Indostán y, en fin, los siete climas del mundo, sin encontrar a nadie que pudiera responder sus preguntas.