Una cigüeña de pico rojo queda atrapada en una red junto a varias grullas ante un campesino.

Tradición esópica · atribución griega antigua, corpus de transmisión acumulada · Fábula

El campesino y la cigüeña

Fábulas esópicas · versión inglesa de Townsend

1 min de lectura12+ años · edad orientativa
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Un campesino tendió redes sobre su campo recién sembrado y atrapó varias grullas que venían a comerse las semillas. También cayó una cigüeña, que se quebró una pata y le suplicó que la dejara vivir.

—¡Déjame libre por esta vez! Mi pata rota debería darte lástima. Además, no soy una grulla: soy una cigüeña, un ave de buena conducta. Quiero a mis padres y trabajo mucho por ellos. Mira mis plumas: no se parecen en nada a las de una grulla.

Al amanecer, el campesino sujeta una red sobre el campo sembrado mientras unas grullas y una cigüeña bajan del cielo.

El campesino se rio a carcajadas.

—Puede ser verdad todo lo que dices. Yo solo sé que te atrapé con estas ladronas y que vas a morir con ellas.

Atrapada en la red, la cigüeña abre un ala suplicando mientras el campesino se ríe a carcajadas.

Las aves del mismo plumaje se juntan.

Fin

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Con chicos

Para conversar con chicos

La cigüeña explica quién es, pero el campesino solo mira con quién quedó atrapada. La historia permite preguntar si estar junto a alguien alcanza para decidir que hizo lo mismo. El final es una amenaza, no una liberación.

  • ¿Qué cosas pide la cigüeña que el campesino tenga en cuenta?

Una mirada adulta

Para una lectura adulta

El campesino admite que la defensa podría ser cierta y aun así la declara irrelevante. La sentencia hace de la compañía una prueba suficiente, incluso cuando el plumaje contradice literalmente la máxima final. Esa tensión merece conservarse en vez de presentar el castigo colectivo como justicia evidente.

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