A veces basta con salir de casa para que el mundo cambie. Un bosque esconde una casa, un sapo hace una promesa y unos animales encuentran un nuevo rumbo juntos. Los cuentos reunidos por los hermanos Grimm conservan esa sensación de que lo extraordinario puede aparecer a la vuelta del camino.
Esta selección permite reencontrarte con historias conocidas y descubrir otras menos leídas. No todas tienen el mismo tono: algunas son juguetonas y otras atraviesan momentos difíciles. La edad orientativa y las advertencias de cada versión ayudan a elegir la lectura.
En pleno invierno, mientras los copos caían como plumas, una reina cosía junto a una ventana de ébano negro. Miró la nieve y se pinchó con la aguja. Tres gotas de sangre cayeron sobre lo blanco.
Dos hijos de un rey salieron a buscar aventuras y se entregaron a una vida tan desordenada que no volvieron a casa. El menor, a quien llamaban Simple, fue a buscarlos. Cuando los encontró, se burlaron de él: si ellos, tan listos, no habían conseguido abrirse camino, ¿cómo pensaba hacerlo él?
En medio de un bosque espeso había un castillo antiguo. Vivía allí una bruja que durante el día se convertía en gata o en lechuza y por la noche recuperaba su forma humana. Atraía animales y pájaros para matarlos, hervirlos o asarlos.
Una niña había perdido a su padre y a su madre. Era tan pobre que ya no tenía habitación ni cama. Solo le quedaban la ropa que llevaba puesta y un pedacito de pan que alguien le había dado por caridad.