Un cuervo que se moría de sed vio una jarra y voló alegremente hacia ella, con la esperanza de encontrar agua. Al llegar, descubrió con tristeza que contenía tan poca que le era imposible alcanzarla.
Probó todo lo que se le ocurrió para llegar al agua, pero sus esfuerzos fueron inútiles. Por fin reunió tantas piedras como pudo llevar y, con el pico, las dejó caer una por una dentro de la jarra, hasta que el agua quedó a su alcance. Así salvó la vida.
La necesidad es la madre de la invención.



Otras voces, otras lecturas
Más allá del cuento.
Samuel Croxall: probar otro camino
Croxall no se queda en elogiar la paciencia del cuervo. Su comentario celebra el ingenio que ensaya métodos nuevos cuando la fuerza fracasa, y defiende las invenciones útiles frente a la costumbre de hacer todo como antes. Así convierte una pequeña escena en una reflexión sobre la innovación.
Samuel Croxall · Æsop’s Fables, Embellished with One Hundred and Eleven Emblematical Devices · edición consultada: 1814
Fábula XXXIX, «The Crow and the Pitcher», Application, pp. 95–97