El campesino escucha a la serpiente en el sendero que conduce al palacio.

Georgia · Tradición georgiana · Wardrop (1894) · Cuento tradicional

La serpiente y los tres sueños

Relatos de la colección de Wardrop

5 min de lectura12+ años · edad orientativa
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En un reino donde todos parecían vivir contentos, el rey tuvo un sueño inquietante: un zorro colgaba del techo, suspendido por la cola. Sus ministros no supieron explicarlo. Entonces ordenó reunir a la población para ver si alguien podía interpretar la visión.

Un campesino pobre iba hacia el palacio por un sendero entre montañas cuando encontró una serpiente tendida en el camino.

—Buen día. ¿Adónde vas? —le preguntó ella.

El hombre le contó lo del sueño.

—Yo puedo ayudarte. Prométeme que vas a compartir conmigo lo que te dé el rey.

El campesino juró que le llevaría toda la recompensa.

—La dividiremos por la mitad —aclaró la serpiente—. Dile que el zorro significa que en su reino hay astucia, hipocresía y traición.

El hombre repitió aquellas palabras en el palacio. El rey quedó satisfecho y le entregó grandes regalos. Pero, al regresar, el campesino tomó otro camino para no encontrarse con la serpiente ni darle su parte.

Por un camino de montaña distinto, un campesino apura el paso tirando de un burro cargado de alfombras y una jarra de plata, y mira hacia atrás con culpa.

Tiempo después, el monarca soñó con una espada desenvainada que pendía del techo. Mandó buscar al mismo intérprete. El campesino se inquietó: no sabía qué responder. No tuvo más remedio que volver al sendero.

La serpiente no estaba a la vista. La llamó una y otra vez, hasta que salió de su escondite, y le pidió ayuda.

—La espada anuncia guerra —le dijo ella—. Hay enemigos que conspiran dentro y fuera del reino. El rey debe prepararse para combatir.

Otra vez el hombre llevó la explicación al palacio y recibió regalos. El rey comenzó sus preparativos de guerra. Esta vez, cuando el campesino volvió por el sendero, la serpiente lo estaba esperando.

—Dame la mitad que prometiste.

—¡No voy a darte la mitad! —respondió él—. Te daré una piedra negra y una brasa encendida.

Desenvainó la espada y se lanzó contra ella. La serpiente alcanzó a meterse en un agujero, pero el hombre le cortó la cola antes de que terminara de entrar.

En el sendero rocoso, un campesino enojado lanza un golpe de espada hacia una grieta entre piedras, donde la serpiente se mete rápidamente.

Pasó otro tiempo. El rey soñó ahora con una oveja muerta que colgaba del techo y volvió a llamar al campesino.

El hombre tuvo miedo. La serpiente lo había ayudado dos veces; él le había respondido con engaño y violencia. Sin embargo, regresó al sendero y la llamó.

Ella salió. Después de escuchar el nuevo sueño, le exigió que prometiera compartir la recompensa. El campesino juró de nuevo.

—La oveja anuncia que vuelve la paz —explicó—. La gente será tranquila y mansa como un rebaño.

Junto a un agujero entre rocas, una serpiente con la cola cortada se enrosca tranquila y mira a un campesino arrodillado que sostiene su gorro con vergüenza.

El rey se alegró tanto con la interpretación que lo recompensó más que nunca. Esta vez el campesino volvió derecho al escondite de la serpiente, dividió los regalos y ofreció también lo que debía de las ocasiones anteriores.

—Fuiste paciente conmigo. Perdóname por lo que te hice.

La serpiente le respondió:

—No te atormentes. No fue culpa tuya. Cuando el engaño dominaba el reino, tú también engañaste y tomaste otro camino. Cuando había guerra, peleas y asesinatos, tú también me atacaste y me cortaste la cola. Ahora que llegó la paz, vienes a compartir. Ve, hermano, que la paz de Dios te acompañe. No quiero tu riqueza.

Y se retiró a su agujero, dejando los regalos al campesino.

Un campesino arrodillado ofrece la mitad de sus regalos ante un agujero entre rocas; la serpiente, con la cola corta, lo mira con calma mientras se retira. A lo lejos pastan unas ovejas.
Fin

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Detrás de esta historia.

Tres libros abiertos unidos por una cinta roja, una pluma y nueces ante un paisaje luminoso.
Ilustración de su mundo literario

Traductora

Marjory Scott Wardrop

Marjory Scott Wardrop tradujo al inglés «Georgian Folk Tales», publicado en 1894. Trabajó con tres recopilaciones escritas, que el volumen organiza en cuentos georgianos, mingrelianos y gurianos. En el prefacio reconoce la ayuda de su hermano Oliver en la parte traducida del...

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Con chicos

Los tres viajes se parecen, pero el campesino no actúa igual en cada regreso. La serpiente relaciona esos cambios con lo que pasa en todo el reino. Podemos escuchar su explicación y también pensar en las decisiones del hombre.

  • ¿Qué promesa se repite y cuándo se cumple?
  • ¿Qué daño no puede deshacerse al devolver los regalos?

Una mirada adulta

Los sueños del rey y los actos del campesino reproducen una misma secuencia: engaño, violencia y paz. La serpiente interpreta la conducta de su agresor como expresión del clima del reino y le retira la culpa, además de renunciar a la recompensa. Su generosidad abre una reconciliación, pero la explicación deja una tensión entre influencia colectiva y responsabilidad personal. El campesino ofrece reparar lo que debe; la cola cortada permanece como un daño que la absolución no revierte.

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