Iván salta en su caballo mágico hacia el alto trono de la princesa Elena.

Tradiciones reunidas en la colección rusa de Ralston · fuente de Afanásiev, versión inglesa de Ralston · Cuento tradicional

La princesa Elena

Relatos de la colección de Ralston

3 min de lectura10+ años · edad orientativa
Empieza la historia

Selecciona un párrafo para guardar tu lugar. Con el teclado, usa Tab y luego Enter.

Un padre enseñó a sus tres hijos a leer y escribir. Antes de morir les pidió que fueran a rezar junto a su tumba. Los tres prometieron hacerlo.

Por aquellos días, la princesa Elena anunció que esperaba a quien lograra llegar hasta ella de un salto de caballo. Estaba sentada en un trono muy alto, dentro de una construcción de doce columnas y doce niveles de vigas.

Los dos hermanos mayores se dedicaron a preparar sus monturas y arreglarse para la prueba. Cuando Iván, el menor, preguntó quién iría a la tumba, respondieron que fuera quien tuviera ganas.

Iván fue la primera noche, la segunda y la tercera. Sus hermanos no dejaron los preparativos. Después salieron hacia el palacio sin llevarlo, porque temían que los hiciera quedar mal.

De noche, en un pequeño cementerio entre abedules, un joven reza arrodillado ante una tumba con un farol a su lado.

El muchacho también quería ver a la princesa. Fue llorando al cementerio y su padre salió a escucharlo. Sacudió la tierra, se enderezó y dio un silbido.

Apareció un caballo extraordinario, con fuego saliendo de las orejas y de la nariz. Iván entró por una oreja y salió por la otra convertido en un jinete de aspecto imponente.

En el cementerio, un anciano de blanco silba junto a su tumba mientras un caballo negro con fuego en las orejas llega galopando hacia un joven asombrado.

Montó y fue al palacio. En el primer salto quedó a dos niveles del trono. En el segundo, a uno. En el tercero llegó hasta Elena y la besó, cumpliendo la prueba que ella había dispuesto.

La gente intentó detenerlo para conocer su nombre, pero Iván ya se alejaba. Volvió a la tumba, soltó al caballo y escuchó el consejo de su padre. Después regresó a casa como si no hubiera salido. Sus hermanos contaron lo que habían visto sin reconocerlo.

En una casa de madera, dos hermanos cuentan entusiasmados una hazaña mientras el menor escucha en silencio junto a la estufa, sonriendo.

Al día siguiente hubo otra reunión. Elena buscaba al jinete y quería compartir su reino con él. Examinaron a los nobles y a los militares, pero ninguno era el que esperaban.

Iván había ido a pie, con su ropa sencilla, y se sentó en un rincón. Quería que ella lo reconociera también así.

La princesa miró entre los invitados y lo encontró. Lo invitó a sentarse a su lado y se casaron. El caballo había permitido el salto; el último encuentro ocurrió sin su fuego ni sus galas.

En un salón de madera tallada lleno de nobles, una princesa de rojo tiende la mano a un joven vestido con sencillez que se levanta de un banco.
Fin

¿Una historia para recordar?

Puedes volver siempre que quieras.

¿Seguimos con otra?

Otro cuento no leído al azar

Detrás de esta historia.

Ilustración simbólica de W. R. S. Ralston: un huso y su hilo sobre un libro abierto, junto a tinta y hojas de abedul.
Ilustración de su mundo literario

Traductor y editor

W. R. S. Ralston

William Ralston Shedden Ralston tradujo y estudió relatos tradicionales en Russian Fairy Tales. Su libro acompaña las narraciones con notas sobre las colecciones y localidades de las que proceden. Para esta selección se consultó una edición de Hurst & Co. sin año...

Conoce su historia Más de «Relatos de Afanásiev y Ralston»

Para reflexionar

Ideas para compartir una vez que termina la historia.

Propuestas de lectura de Cuentos ilustrados

Lecturas de nuestro equipo editorial para seguir pensando la historia.

Con chicos

Los hermanos se preparan para que todos los miren, mientras Iván cumple la promesa hecha a su padre. Al final quiere que Elena lo encuentre con su ropa de siempre. Hay dos formas muy distintas de presentarse ante ella.

  • ¿Qué hace Iván durante las tres noches?
  • ¿Qué cambia entre el salto a caballo y la reunión del día siguiente?

Una mirada adulta

La narración conecta fidelidad familiar, transformación visible y reconocimiento personal. El caballo crea una apariencia capaz de superar la prueba; el segundo encuentro pregunta qué queda cuando esa apariencia se retira. La princesa resuelve la búsqueda mirando hacia un lugar que los demás habían pasado por alto.

Preferencias de lectura

Tamaño de texto
21 px

¿Qué quieres leer?

Escribe al menos 2 caracteres.