Un ratón roe la red que rodea a un león bajo la luz del atardecer.

Tradición esópica · Fábula

El león y el ratón

Un favor inesperado

1 min de lectura6+ años · edad orientativa
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Un ratón que corría sobre la cara de un león lo despertó. El león se levantó enojado, lo atrapó y estaba por matarlo cuando el ratón le suplicó:

—Si me perdonas la vida, sin duda voy a devolverte tu bondad.

El león sujeta al ratón con la pata y lo mira de cerca mientras el ratoncito, de pie, le suplica con las patitas juntas.

El león se rio y lo dejó ir. Poco después, unos cazadores capturaron al león y lo sujetaron al suelo con cuerdas fuertes. El ratón reconoció su rugido, se acercó, royó la cuerda con los dientes y lo dejó libre. Entonces exclamó:

—Te burlaste de la idea de que yo pudiera ayudarte alguna vez y no esperabas recibir de mí nada a cambio de tu favor. Ahora sabes que hasta un ratón puede hacerle un bien a un león.

Libre de las cuerdas, el león inclina la cabeza agradecido hacia el ratón, que le habla desde una piedra.
Fin

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Más allá del cuento.

Samuel Croxall: la ayuda cambia de tamaño

Samuel Croxall lee la fábula como una invitación a tratar con clemencia a quienes dependen de nosotros: incluso el poderoso puede necesitar ayuda. También destaca la gratitud del ratón, que responde con generosidad. Es la interpretación de este comentarista, no una moraleja única atribuible a Esopo.

Samuel Croxall · Æsop’s Fables, Embellished with One Hundred and Eleven Emblematical Devices · edición consultada: 1814
Fábula XXIII, «The Lion and the Mouse», Application, pp. 57–58

Para reflexionar

Ideas para compartir una vez que termina la historia.

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Con chicos

El león se ríe de una promesa porque mira el tamaño del ratón. Cuando llegan las cuerdas, ese tamaño deja de ser lo importante: los dientes pequeños sirven donde las patas fuertes no pueden. El rescate también cambia lo que el león puede esperar de alguien tan pequeño. Puedes imaginar qué piensa el león atrapado y qué piensa el ratón mientras corta las cuerdas.

  • ¿Qué descubre el león que no sabía cuando soltó al ratón?
  • ¿Qué podría decirle el león al ratón cuando queda libre?

Una mirada adulta

La risa del león nace de una medida de valor que solo reconoce la fuerza semejante a la propia. Las cuerdas vuelven inútil esa medida: lo diminuto puede actuar donde lo poderoso queda inmovilizado. La liberación del ratón precede a cualquier beneficio comprobable; el rescate posterior ilumina aquel gesto sin convertirlo necesariamente en un cálculo. Entre las dos escenas aparece un vínculo cuyo alcance el león no esperaba. Recibir ayuda lo obliga a ocupar una posición nueva: depende de alguien a quien había considerado incapaz de darle nada.

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