Una gran serpiente descansa al pie de un pino junto a la entrada de una caverna luminosa.

Hokkaidō (Yezo en la fuente), Japón · tradición ainu · Relato tradicional

El cazador en el mundo de abajo

Relatos ainu · voces registradas en 1886

4 min de lectura14+ años · edad orientativa
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Un joven cazador, valiente y hábil, perseguía a un oso enorme entre las montañas. El animal subía por alturas cada vez más peligrosas. Por mucho que avanzara, el joven nunca quedaba lo bastante cerca para alcanzarlo con una flecha envenenada.

En una cumbre desolada, el oso desapareció por un agujero en el suelo. El cazador entró detrás. Encontró una caverna inmensa, con un resplandor en el extremo más lejano. Caminó a tientas hacia la luz y salió a otro mundo.

En una cumbre pelada sobre las nubes, un oso enorme se mete en un agujero mientras el cazador sube detrás con el arco.

Había árboles, casas, aldeas y personas, como en la tierra que conocía, aunque todo parecía más hermoso. Pero él seguía buscando al oso. Supuso que habría ido hacia las montañas más apartadas y remontó un valle.

Estaba cansado y tenía hambre. Mientras caminaba fue recogiendo uvas y moras de los árboles y comiéndolas.

En un valle luminoso del otro mundo, el cazador come con hambre uvas y moras de un matorral.

De pronto miró su cuerpo. Se había convertido en una serpiente.

Quiso gritar y lamentarse, pero de su boca solo salieron silbidos. Si regresaba así al mundo humano, donde se temía a las serpientes, lo matarían. No sabía qué hacer. Sin decidirlo del todo, empezó a arrastrarse hacia la entrada de la caverna. Allí crecía un pino extraordinariamente alto. Se durmió a sus pies.

En sueños se le apareció la diosa del árbol.

—Me da pena verte así. ¿Por qué comiste los frutos venenosos del mundo de abajo? Solo te queda subir hasta la copa de este pino y arrojarte. Tal vez recuperes tu forma.

De noche, una mujer luminosa de túnica verde surge del tronco del pino y se inclina sobre la serpiente dormida.

Al despertar seguía siendo una serpiente. Tenía esperanza y miedo, pero resolvió seguir el consejo. Trepó hasta la rama más alta. Vaciló un momento y se dejó caer.

Cuando volvió en sí, estaba de pie junto al árbol, otra vez como hombre. A su lado yacía el cuerpo de una serpiente enorme, abierto por donde él había salido.

Agradeció al pino y levantó símbolos sagrados en su honor. Después cruzó la larga caverna hasta salir a la cumbre por la que había entrado. No había vuelto a ver al oso.

Arrodillado al pie del gran pino, el cazador clava varillas sagradas de madera rizada en señal de agradecimiento.

Regresó a su casa y se acostó. Esa noche soñó otra vez con la diosa del pino.

—Vine a decirte que no puedes quedarte mucho tiempo entre los humanos después de comer las uvas y las moras del otro mundo. Allí hay una diosa que quiere casarse contigo. Fue ella quien tomó forma de oso y te atrajo hasta la caverna. Tienes que prepararte para partir.

El joven despertó, pero lo venció una enfermedad grave. Pocos días después volvió al mundo de abajo y ya no regresó a la tierra de los vivos.

Fin

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Otro cuento no leído al azar

Detrás de esta historia.

Imagen simbólica: Un río arbolado y un zorro a la orilla, con la luz reflejada como ondas de una voz.
Ilustración de su mundo literario

Narrador oral ainu

Ishanashte

Ishanashte es uno de los narradores ainu identificados por Basil Hall Chamberlain en Aino Folk-Tales. El prefacio lo vincula con Shumunkot, y las notas de los cuentos registran narraciones suyas de 1886. Quince relatos de esta selección proceden de versiones que Chamberlain...

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Para reflexionar

Ideas para compartir una vez que termina la historia.

Propuestas de lectura de Cuentos ilustrados

Lecturas de nuestro equipo editorial para seguir pensando la historia.

Con chicos

Para conversar con chicos

El cazador cree que sigue a un oso y al final descubre que alguien lo estaba guiando. Recuperar su cuerpo tampoco resuelve todo lo que ocurrió. Para conversar sobre las ideas del cuento, podemos pensar qué se sabe en cada momento y qué decisiones se toman sin conocer el plan de otra persona. Los saltos de esta historia pertenecen a la magia y no deben imitarse.

  • ¿Qué descubre en el segundo sueño que no sabía al volver a casa?
  • ¿Qué diferencia hay entre seguir a alguien y elegir ir conociendo sus intenciones?

Una mirada adulta

Para una lectura adulta

La persecución invierte sus papeles: el cazador resulta atraído por quien parecía su presa. La diosa del pino facilita un regreso corporal, pero no puede deshacer la pertenencia adquirida al comer. El segundo sueño restringe el alcance del primero y priva al retorno de su apariencia de final feliz. El deseo matrimonial de la otra diosa actúa sobre el joven sin que el relato le conceda una elección equivalente.

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