Un zorro duerme acurrucado entre las raíces de un gran roble en el bosque.

Hokkaidō (Yezo en la fuente), Japón · tradición ainu · Relato tradicional

El hombre que se convirtió en zorro

Relatos ainu · voces registradas en 1886

3 min de lectura10+ años · edad orientativa
Empieza la historia

Selecciona un párrafo para guardar tu lugar. Con el teclado, usa Tab y luego Enter.

Había un hombre que recorría los pueblos mintiendo para quitarles cosas a los demás. Cuando ya no podía sacar nada en un lugar, seguía camino hacia otro. Mientras andaba, iba preparando la próxima mentira.

Un día oyó una voz que no era humana.

—¡Pau! ¡Pau!

La voz salía de su propia boca. Miró su cuerpo: se había convertido en zorro.

En un sendero del bosque, un zorro mira asustado sus propias patas junto a un bulto de tela caído.

Pensó en regresar a su aldea, pero allí lo matarían los perros. En cualquier otro pueblo le podía ocurrir lo mismo. Se apartó del camino y subió llorando a las montañas. Encontró un roble grande, lleno de hojas, y se acostó debajo.

Cuando se durmió, soñó que estaba frente a una casa enorme. Una mujer de aspecto divino salió a hablarle.

—Por tus malas acciones te convertiste en un ser dañino —le dijo—. ¿Por qué vienes a quedarte junto a mi casa? Yo te dejaría como estás. Pero soy este árbol, al que el cielo puso a la cabeza de los árboles. Si mueres aquí, vas a contaminar mi morada. Por eso te devolveré la forma humana y te mandaré a tu hogar. No vuelvas a portarte así.

En un sueño, una mujer luminosa vestida de verde y dorado le habla con severidad a un zorro que baja la cabeza frente a una casa enorme.

Mientras soñaba, unas ramas de la copa se quebraron y cayeron con estrépito. El ruido lo asustó y se incorporó de golpe.

Tenía otra vez cuerpo de hombre.

Le rindió culto al roble y volvió a su casa. Desde entonces dejó sus malas acciones. Y el relato hace llegar la advertencia también a quienes lo escuchan: no obren como él había obrado.

Bajo un roble enorme, entre ramas caídas, el hombre arrodillado inclina la cabeza con las manos juntas en señal de gratitud.
Fin

¿Una historia para recordar?

Puedes volver siempre que quieras.

¿Seguimos con otra?

Otro cuento no leído al azar

Detrás de esta historia.

Imagen simbólica: Un sendero junto al río entre árboles, un pequeño ratón y la luz de la mañana; símbolo de historias vinculadas con Penri.
Ilustración de su mundo literario

Narrador oral ainu de Piratori

Penri

Penri figura en Aino Folk-Tales como jefe de Piratori y narrador de varias historias registradas por Chamberlain. Tres cuentos de esta selección llevan su nombre y fechas de julio de 1886. Una investigación del Museo de Hokkaidō lo identifica como Penriuk y...

Conoce su historia Más de «Relatos ainu: el río cambia de voz»

Para reflexionar

Ideas para compartir una vez que termina la historia.

Propuestas de lectura de Cuentos ilustrados

Lecturas de nuestro equipo editorial para seguir pensando la historia.

Con chicos

Para conversar con chicos

El hombre recupera su forma, pero la diosa no dice que sus mentiras hayan dejado de importar. Le permite volver y le pide que cambie su conducta. La historia muestra el cambio después, cuando regresa a casa y abandona lo que hacía. Una oportunidad se reconoce también en cómo se usa.

  • ¿Qué hace el hombre al volver a su casa que antes no hacía?
  • ¿Qué diferencia hay entre librarse de un peligro y reparar lo que se hizo?

Una mirada adulta

Para una lectura adulta

La intervención divina no nace de un perdón sentimental. La diosa protege su propio espacio y para ello restaura al hombre. Esa motivación limita una lectura simple de misericordia, aunque el resultado le permita modificar su vida. La transformación animal vuelve visible una conducta anterior que el personaje podía esconder con palabras; al recuperar el habla, también debe dejar de usarla para extorsionar.

Preferencias de lectura

Tamaño de texto
21 px

¿Qué quieres leer?

Escribe al menos 2 caracteres.