Un caminante saluda al Viento mientras el Sol y la Helada discuten a su lado.

Bielorrusa · antología de Erben, mediación inglesa de Wratislaw · Relato tradicional

La Helada, el Sol y el Viento

Bielorrusa · adaptación de fuente histórica

2 min de lectura7+ años · edad orientativa
Empieza la historia

Selecciona un párrafo para guardar tu lugar. Con el teclado, usa Tab y luego Enter.

Un hombre iba solo por el camino cuando encontró al Sol, a la Helada y al Viento.

—¡Alabado sea el Señor Jesucristo! —saludó al pasar.

Enseguida los tres empezaron a discutir a quién había dirigido el saludo.

—A mí, para que no lo queme —dijo el Sol.

—A mí —replicó la Helada—. Me tiene mucho más miedo que a ti.

—¡No inventen! —intervino el Viento—. Me saludó a mí.

Se enredaron tanto en la pelea que estuvieron a punto de arrancarse las capas.

En un camino entre abedules, el Sol, la Helada y el Viento discuten tironeándose las capas mientras el caminante se aleja.

—Alcancémoslo y preguntémosle —propuso uno.

Así lo hicieron. El hombre respondió:

—Saludé al Viento.

—¿Vieron? ¡Se los dije!

—¡Ya vas a ver, sinvergüenza! —amenazó el Sol al caminante—. Te voy a asar. Te vas a acordar de mí.

—No tengas miedo —le dijo el Viento—. Yo voy a soplar para refrescarte y no podrá quemarte.

—¡Entonces yo voy a congelarte! —gritó la Helada.

—Tampoco te asustes —respondió el Viento—. En ese caso no voy a soplar. Sin viento, ella no te congelará.

El Viento rodea con el brazo al caminante mientras el Sol lo amenaza y la Helada lo mira con enojo.
Fin

¿Una historia para recordar?

Puedes volver siempre que quieras.

¿Seguimos con otra?

Otro cuento no leído al azar

Detrás de esta historia.

Para reflexionar

Ideas para compartir una vez que termina la historia.

Propuestas de lectura de Cuentos ilustrados

Lecturas de nuestro equipo editorial para seguir pensando la historia.

Con chicos

Para conversar con chicos

Los tres quieren quedarse con el saludo y se enojan por una cortesía. El Viento promete ayudar de dos maneras distintas: a veces soplando y a veces quedándose quieto.

  • ¿Por qué hacer lo mismo en las dos situaciones no ayudaría al caminante?

Una mirada adulta

Para una lectura adulta

La disputa convierte un saludo religioso en una competencia de prestigio. El Viento se presenta como quien regula los extremos de los otros dos; su protección depende de saber cuándo intervenir y cuándo abstenerse.

Preferencias de lectura

Tamaño de texto
21 px

¿Qué quieres leer?

Escribe al menos 2 caracteres.