Dos serpientes de cascabel levantan la cabeza sobre una roca mojada por la lluvia.

Nordeste de América del Norte · Peskotomuhkati · Relato tradicional

Las sonajas de las serpientes

Relatos wabanaki · testimonio histórico de 1884

2 min de lectura10+ años · edad orientativa
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Hace mucho tiempo, dice este relato, las serpientes de cascabel eran personas muy insolentes. No se dejaban callar y enseguida volvían a provocar.

Cuando se acercaba el gran Diluvio, Glooskap fue a advertirles.

—Va a venir una inundación enorme.

—No nos importa.

—El agua les va a pasar por encima de la cabeza.

—Entonces vamos a quedar bien mojados.

Glooskap les pidió que se quedaran tranquilos y rezaran. Ellos respondieron con gritos de celebración.

En un claro, Glooskap advierte con la mano en alto mientras seis personas se ríen de él y gritan burlonas.

—¡Viene el gran Diluvio! —repitió.

Y ellos dieron tres vivas por el Diluvio.

—El agua va a ahogarlos a todos.

Volvieron a festejar. Buscaron sus sonajas, hechas con caparazones de tortuga unidos y llenos de piedritas. Las sacudieron y comenzaron una gran danza.

Empezó a llover, pero siguieron bailando. Retumbó el trueno y ellos gritaron todavía más fuerte, agitando las sonajas contra el estruendo.

Bajo la lluvia y los relámpagos, seis personas bailan en ronda agitando sonajas de caparazón de tortuga y gritando al cielo.

Glooskap se enojó. Sin embargo, no los dejó morir ahogados: los convirtió en serpientes de cascabel.

Bajo la lluvia, Glooskap extiende el brazo mientras los bailarines se alargan y se convierten en serpientes de cascabel.

Por eso, cuenta la historia, cuando una de estas serpientes ve acercarse a una persona, levanta la cabeza y la mueve de un lado a otro. Esa es su danza. Y agita el cascabel de la cola como aquellas personas agitaban sus sonajas al bailar.

¿Qué te parece esa música?

Fin

¿Una historia para recordar?

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Otro cuento no leído al azar

Detrás de esta historia.

Imagen simbólica: Un libro abierto ante una costa de bosque, con una canoa pequeña y varias hojas separadas que sugieren fuentes distintas.
Ilustración de su mundo literario

Recopilador y editor de la fuente inglesa

Charles Godfrey Leland

Charles Godfrey Leland reunió The Algonquin Legends of New England, publicado en 1884. El libro recoge relatos mi’kmaq, passamaquoddy y penobscot por medio de narraciones, manuscritos y colaboradores identificados. Leland seleccionó y reelaboró ese material; algunos capítulos combinan versiones o declaran cambios....

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Para reflexionar

Ideas para compartir una vez que termina la historia.

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Con chicos

Para conversar con chicos

Una advertencia puede decirse muchas veces sin que alguien la escuche. En el cuento, las respuestas burlonas hacen cada vez más difícil la conversación. Podemos pensar cómo distinguir una broma de una situación que necesita atención, sin tomar el castigo como una manera de enseñar.

  • ¿Qué hacen los personajes cuando empieza la lluvia?
  • ¿Qué señales te ayudarían a reconocer un peligro real?

Una mirada adulta

Para una lectura adulta

El relato convierte música y movimiento humanos en rasgos de un animal. La advertencia reiterada organiza la escalada y también legitima el castigo dentro de la narración. La adaptación conserva esa relación sin presentar la insolencia de estos personajes como un rasgo de un pueblo.

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