Tomarind sostiene el bastón y la bola de mármol ante los dos guardianes de la cueva.

Tradición pampanga · México, Pampanga, Filipinas · Relato tradicional

Tomarind y las dos misiones

Relatos de Filipinas

4 min de lectura13+ años · edad orientativa
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El datu Nebucheba había extendido su territorio gracias a Tomarind, un guerrero valiente. Sin embargo, en vez de agradecerle, comenzó a desear a su esposa. Durante años pensó cómo deshacerse de él sin revelar sus intenciones.

Por fin le dio una orden: debía traer una bola de mármol encantada que estaba dentro de una cueva. Dos monstruos custodiaban la entrada. Se decía que arrasaban aldeas y que nadie que hubiera entrado allí había vuelto con vida.

Tomarind sospechó que lo enviaban a morir. Antes de acercarse a la cueva, visitó a una mujer conocedora de magia en Tipuca. Ella escuchó su situación, realizó una ceremonia y le dio un bastón mágico.

Una mujer de Tipuca entrega un bastón a Tomarind.

Cuando Tomarind llegó con aquel bastón, los guardianes lo recibieron con amabilidad. Le entregaron la bola y lo dejaron marchar.

Tomarind recibe una bola de mármol de los dos guardianes de la cueva.

A la mañana siguiente se presentó ante Nebucheba. El datu, que ya se imaginaba dueño de su esposa, tuvo que inventar otro encargo.

Esta vez le pidió llevar una carta a sus padres, que estaban en el mundo de los muertos. Mandó cavar un pozo y apilar grandes piedras junto a su boca.

Tomarind volvió a Tipuca. La mujer advirtió el plan: en cuanto bajara, el gobernante ordenaría arrojarle las piedras. Durante la noche, con ayuda de espíritus invisibles, abrió un túnel desde el fondo del pozo del datu hasta la casa de Tomarind.

—Cuando estés abajo, métete en el pasadizo sin perder tiempo —le indicó.

Tomarind cumplió la orden de llevar la carta y luego escapó por el túnel. Nebucheba creyó que estaba muerto y celebró en su casa.

Tomarind avanza por el pasadizo que le permite escapar del pozo.

En plena fiesta apareció el guerrero con una supuesta respuesta de sus padres. La carta decía que querían verlo y que tenían una joven muy hermosa para él.

Tomarind presenta una carta a Nebucheba durante la fiesta.

Nebucheba decidió bajar al día siguiente. Reunió a sus súbditos y anunció:

—Voy a visitar a mis padres. Si aquel lugar es mejor que este, me quedaré allí. Tomarind será mi sucesor.

A la mañana lo bajaron despacio. Cuando llegó al fondo, Tomarind arrojó las grandes piedras sobre él y lo mató.

Nebucheba desciende al pozo sujeto por una cuerda mientras Tomarind apoya las manos sobre una gran piedra junto a la boca.

El guerrero ocupó el lugar que el propio datu le había asignado. Según concluye esta versión, gobernó con justicia durante muchos años. Su antiguo señor no volvió a salir del pozo que había preparado para otro.

Tomarind ocupa el lugar del gobernante ante miembros de la comunidad.
Fin

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Con chicos

Tomarind desconfía de los encargos y busca ayuda antes de cumplirlos. La segunda vez, el pozo preparado para él termina siendo el lugar donde muere el datu. El cuento cuenta una venganza, no una solución sin daño.

  • ¿Qué cambia cuando Tomarind habla con la mujer de Tipuca?
  • ¿Qué esperaba encontrar el datu al bajar al pozo?

Una mirada adulta

El gobernante convierte órdenes oficiales en instrumentos de un deseo privado. Tomarind sobrevive porque consigue interpretar esa intención y construir una salida que su superior desconoce. El cierre declara justo su gobierno después de una venganza que reproduce el mecanismo de la emboscada.

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