Juan recupera el vidrio mágico que le traen las ratas mientras su gato espera a su lado.

Tradición pampanga · Arayat, Pampanga, Filipinas · Relato tradicional

Juan Manalaksan y el vidrio mágico

Relatos de Filipinas

5 min de lectura13+ años · edad orientativa
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Juan Manalaksan se ganaba la vida cortando árboles. En su aldea también vivía Pedro, hijo de un datu poderoso, que pasaba buena parte de su tiempo cazando.

Un día Pedro salió con su padre y varios perros. Cazaron un ciervo y se sentaron a comer a la sombra, pero un trozo de carne se le atascó en la garganta. El padre gritó pidiendo ayuda. Juan, que trabajaba cerca, acudió y logró sacar el trozo. Pedro pudo volver a respirar.

Durante el almuerzo de caza, Juan golpea la espalda de Pedro para sacarle el trozo de carne atascado mientras el datu pide ayuda.

—Mañana ven a mi casa —le dijo—. Quiero darte una recompensa.

En el camino al palacio, Juan encontró a una anciana. Cuando supo adónde iba, ella le aconsejó que no pidiera dinero.

—Pedro guarda bajo el brazo derecho un vidrio redondo con un agujerito en el centro. Pídele ese vidrio. Si pasas una varita por el agujero, van a aparecer gigantes capaces de traerte lo que necesites.

En el camino hacia la casa del datu, una anciana le aconseja a Juan que pida el vidrio redondo en lugar de dinero.

Pedro le ofreció una habitación llena de riquezas, pero Juan pidió el objeto indicado. Lo recibió y regresó a su choza.

Juan recibe de Pedro un vidrio redondo y grueso con un agujerito en el centro, mientras al fondo brilla una habitación llena de riquezas.

Su madre estaba muriéndose de hambre. Juan probó el vidrio y los gigantes aparecieron a su alrededor. Les pidió comida. Volvieron cargados de alimentos, pero la madre comió tanto que enfermó y murió.

Juan llora junto a su madre inmóvil, rodeada de alimentos; el vidrio y la varita descansan sobre la manta y un gigante espera en la puerta.

Tiempo después enfermó otro datu, que gobernaba una aldea cercana. Prometió la mano de su hija a quien lo curara. Juan pidió una medicina a los gigantes y se presentó en el palacio. El gobernante lo amenazó con matarlo si fracasaba; luego tomó la medicina y se recuperó.

Juan da la medicina al datu, que se incorpora y le sujeta el brazo, mientras su hija observa y un gigante espera junto a la galería.

Juan se casó con la hija del datu y ambos fueron a vivir a su choza. Una mañana salió a trabajar y dejó el vidrio en casa. Pedro aprovechó su ausencia: mandó soldados que se llevaron a la mujer y al objeto mágico.

Dos soldados de Pedro se llevan de la choza a la esposa de Juan y el vidrio mágico.

Al regresar, Juan encontró la casa vacía. Un vecino le contó lo ocurrido. Sin el vidrio no podía llamar a sus ayudantes, de modo que salió a pedir ayuda a su suegro.

Juan escucha a un vecino junto a la entrada de su casa vacía.

En el camino encontró a una anciana mankukulam. Le contó su desgracia, y ella le indicó un árbol donde podría capturar al rey de los gatos.

Una anciana indica a Juan el árbol donde puede encontrar al rey de los gatos.

—Llévalo siempre contigo —le aconsejó.

Juan siguió sus indicaciones y capturó al rey de los gatos. Poco después, el padre de Pedro ordenó cortar las orejas de todos los hombres de la aldea. Quien se negara sería encerrado en una habitación llena de ratas. Juan se negó y terminó allí, acompañado por su gato.

Cuando soltó al gato, las ratas comprendieron el peligro.

—¡Átalo en un rincón! —le pidieron—. A cambio vamos a traerte lo que quieras.

—Entonces traigan todos los vidrios de esta aldea.

Las ratas salieron corriendo y regresaron una a una con sus hallazgos. Entre ellos estaba el vidrio que Juan había perdido.

Las ratas llevan vidrios a Juan mientras el gato espera en un rincón.

Juan pasó la varita por el agujero. Los gigantes reaparecieron. Les ordenó matar a Pedro y a su padre y traer de vuelta a su esposa.

Así recuperó a la mujer y el objeto que le habían arrebatado. El relato cuenta que vivieron juntos hasta el fin de sus días.

Juan vuelve a estar con su esposa y conserva el vidrio recuperado.
Fin

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Con chicos

Juan necesita distintas ayudas: primero una anciana le revela el secreto del vidrio y después otra le indica dónde encontrar al gato. Cuando pierde su objeto poderoso, tiene que buscar una salida nueva. El final incluye una venganza que mata a dos personas.

  • ¿Qué personaje cambia más el camino de Juan con una sola indicación?
  • ¿Qué otra orden podría haber dado Juan cuando recuperó el vidrio?

Una mirada adulta

El objeto recibido por salvar una vida termina utilizado para quitar otras. Entre ambos momentos, el poder mágico no evita la muerte de la madre ni la apropiación violenta del regalo y la esposa. Las alianzas pequeñas, con el gato y las ratas, vuelven a abrir una posibilidad cuando la fuerza de los gigantes ya no está disponible.

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