Dos viajeros descansan a la sombra de un gran plátano.

Tradición esópica · Fábula

Los viajeros y el plátano

El regalo de la sombra

2 min de lectura6+ años · edad orientativa
Empieza la historia

Selecciona un párrafo para guardar tu lugar. Con el teclado, usa Tab y luego Enter.

Dos viajeros avanzaban por un camino bajo el sol del verano. El polvo se les pegaba a los zapatos y cada paso parecía más largo que el anterior. Al llegar el mediodía, encontraron un plátano de ramas extendidas y se acostaron bajo su sombra.

El aire se sentía más fresco allí. Dejaron sus bolsas, estiraron las piernas y esperaron a que se les calmara la respiración. Las hojas se movían muy por encima de ellos, cubriendo de verde un pedazo de cielo.

Uno de los viajeros miró las ramas.

—Qué árbol tan poco útil —comentó—. No tiene frutas para comer. ¿Para qué servirá?

Tendido bajo un gran árbol, un viajero señala las ramas con desdén mientras su compañero mira hacia arriba.

Su compañero levantó la vista, dispuesto a darle la razón. Pero antes de que pudiera contestar, una voz salió del árbol.

—¿De verdad no les sirvo para nada? Hace un momento buscaban dónde protegerse del sol. Ahora descansan bajo mis ramas y me llaman inútil desde el mismo lugar donde los estoy cuidando.

Los viajeros miraron el camino, blanco de calor, y después el suelo fresco donde estaban sentados. No necesitaban recoger una fruta para reconocer la diferencia.

Dos viajeros sentados bajo un gran árbol miran sorprendidos sus ramas, que se mueven, mientras el camino arde al sol.

Guardaron silencio. El árbol no retiró la sombra ni cerró sus ramas: siguió ofreciéndoles refugio. Esta vez, mientras descansaban, los dos sabían agradecer lo que antes habían recibido sin verlo.

Fin

¿Una historia para recordar?

Puedes volver siempre que quieras.

¿Seguimos con otra?

Otro cuento no leído al azar

Detrás de esta historia.

Para reflexionar

Ideas para compartir una vez que termina la historia.

Propuestas de lectura de Cuentos ilustrados

Lecturas de nuestro equipo editorial para seguir pensando la historia.

Con chicos

Los viajeros buscan sombra, la encuentran y enseguida juzgan al árbol porque no les da fruta comestible. El árbol les recuerda algo que ya están disfrutando. Podemos detenernos en esas ayudas que se vuelven fáciles de olvidar cuando están presentes. También podemos mirar un árbol sin pedirle que demuestre todo el tiempo para qué nos sirve.

  • ¿Qué detalles del camino y de la sombra muestran la diferencia que hace el árbol?
  • ¿Qué podrían hacer los viajeros para cuidar el lugar donde descansan?

Una mirada adulta

Los viajeros llaman inútil al árbol desde la sombra que los protege. El beneficio ha desaparecido de su atención justamente porque ya los envuelve. La voz del plátano hace perceptible ese sostén silencioso y revela la estrechez de una utilidad reducida al fruto que puede recogerse. El árbol no retira su refugio para demostrar que vale: sigue dando sombra. El cambio ocurre en quienes descansan debajo, capaces por fin de reconocer lo recibido. Más allá de la gratitud, queda el límite de una mirada que solo concede valor a un ser vivo después de demostrar cuánto le sirve.

Preferencias de lectura

Tamaño de texto
21 px

¿Qué quieres leer?

Escribe al menos 2 caracteres.