Una familia de halcones se reúne con un martín pescador, una tortuga y un león junto al lago.

Tradición de los jātakas de la India, según la versión de Ellen C. Babbitt · Cuento tradicional

Los halcones y sus amigos

La noche en que nadie ayudó solo

4 min de lectura8+ años · edad orientativa
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Una pareja de halcones vivía con sus pichones en un árbol de una isla. Alrededor se extendía un lago. En sus orillas vivían un martín pescador, una tortuga y un león.

La madre halcón le preguntó a su compañero si conocía a otros animales de aquel lugar. Él respondió que no tenía amigos cerca.

—Entonces sería bueno conocer a nuestros vecinos —dijo ella—. Si llega una dificultad, necesitaremos ayuda.

El padre visitó al martín pescador, a la tortuga y al león. Así comenzó la amistad entre los animales del lago.

En la orilla del lago, un halcón posado en una rama conversa con un león echado, un martín pescador y una tortuga.

Una tarde llegaron cazadores a la isla. Habían buscado presas durante todo el día sin encontrar nada y decidieron pasar allí la noche. Se acostaron sobre hojas, justo debajo del nido.

Los mosquitos no los dejaban dormir. Para espantarlos encendieron una fogata. El humo despertó a los pichones, que comenzaron a chillar.

—¡Hay aves ahí arriba! —dijo uno de los hombres—. Nos servirán de desayuno.

Agregaron leña al fuego y uno empezó a trepar. La madre halcón oyó sus planes y mandó al padre a buscar al martín pescador.

De noche, tres hombres encienden una fogata al pie del árbol y uno trepa, mientras arriba la madre halcón protege a sus pichones.

El amigo llegó enseguida. Entró en el lago, batió las alas y echó agua sobre las llamas. Cuando el fuego se apagó, el cazador tuvo que bajar.

Un martín pescador sacude gotas de agua sobre una fogata que se apaga entre vapor, mientras los hombres se cubren la cara.

Los hombres encendieron otra fogata. El martín pescador volvió a apagarla. Así siguieron durante horas, hasta que el ave apenas podía mover las alas.

La madre lo vio agotado.

—Ve a buscar a la tortuga —le pidió al padre—. Nuestro amigo necesita descansar.

La tortuga nadó hasta la isla, recogió barro y apagó con él el fuego nuevo. Los cazadores cambiaron de idea: podrían comer tortuga en lugar de pichones.

No tenían una red, así que juntaron enredaderas y rasgaron su ropa para hacer tiras. Rodearon con ellas a la tortuga e intentaron darle la vuelta. Pero ella se lanzó al agua de golpe. Los hombres no quisieron soltar las cuerdas y terminaron arrastrados al lago.

La tortuga se zambulle en el lago y arrastra al agua a tres hombres que sostenían cuerdas de enredaderas.

Salieron empapados y más enojados que antes. Todavía faltaba para el amanecer, y comenzaron otra fogata.

La madre halcón pidió una última ayuda. El padre voló hasta el león y le contó toda la noche: los pichones en peligro, el martín pescador cansado y la tortuga que había hecho caer a los hombres al agua.

El león se puso en marcha. Antes de llegar al árbol lanzó un rugido que atravesó la isla.

Los cazadores lo oyeron y escaparon. Cuando el león llegó al pie del nido, no quedaba ninguno.

Al amanecer, un león ruge desde una roca mientras, a lo lejos, tres hombres huyen entre los juncos.

El martín pescador y la tortuga se reunieron con él. Arriba, los pichones seguían junto a sus padres. Los halcones agradecieron a sus amigos: cada uno había llegado cuando otro ya necesitaba descansar, y entre todos habían sostenido la noche.

Fin

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Detrás de esta historia.

Imagen simbólica de la narración de los jātakas: un libro abierto hacia un bosque, un ciervo y un conejo.
Ilustración de su mundo literario

Adaptadora de la fuente inglesa

Ellen C. Babbitt

Ellen C. Babbitt preparó Jataka Tales (1912) y More Jataka Tales (1922), dos libros ingleses que vuelven a narrar historias de la tradición budista de los játakas para lectores jóvenes. Sus escenas de animales, viajes y decisiones dieron forma a las fuentes...

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Con chicos

Los halcones piden ayuda a sus amigos para cuidar a los pichones. Cuando uno se cansa, otro sigue. Ningún amigo hace exactamente lo mismo: el agua, la fuerza de la tortuga y la llegada del león cambian la situación de maneras distintas.

  • ¿Cómo se nota que el martín pescador necesita relevo?
  • ¿Qué escena elegirías para mostrar cómo trabajan juntos?

Una mirada adulta

Las amistades previas se vuelven una red concreta durante una noche de peligro. El cuento atiende al cansancio y a los relevos: ayudar tiene límites, y reconocerlos permite que otro continúe. La protección de los pichones depende de una coordinación que ningún personaje domina por sí solo.

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