Raíces de grandes árboles se extienden sobre una veta oscura y rojiza de mineral.

Tradición literaria judía · Gerald Friedlander · edición estadounidense de 1920 · Relato tradicional

El hierro bajo los árboles

Relatos judíos en la versión de Gerald Friedlander

3 min de lectura8+ años · edad orientativa
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El mismo día que Dios formó los árboles, hizo también el hierro y los demás metales. Los árboles miraron a su alrededor y se sintieron orgullosos de ser más altos que las otras criaturas.

—Las montañas todavía son grandes —decían—, pero nosotros vamos a seguir creciendo.

Los cedros prometían llegar hasta el cielo y extender sus raíces de un extremo al otro del mundo.

—Entonces seremos los reyes de la tierra.

Desde el suelo, unos cedros gigantes se elevan por encima de las nubes y las montañas.

Pasó por allí el Espíritu de la Humildad y los oyó.

—¿Por qué no miran lo que tienen debajo de las raíces? —preguntó con suavidad.

—No podemos ver tan abajo. Tenemos las copas muy altas.

El Espíritu se ofreció a mirar por ellos. Los árboles aceptaron.

—Veo mucho mineral de hierro —les dijo.

—¿Y qué? No nos molesta.

—Ahora no. Pero llegará un tiempo en que las personas cavarán, lo encontrarán y lo usarán para muchas cosas. Entre ellas, harán cabezas de hacha.

Los árboles preguntaron qué ocurriría entonces.

—Si consiguen madera para los mangos, podrán cortar sus troncos.

Los cedros empezaron a temblar. Su sueño de dominar el cielo se convirtió en la imagen de sus troncos caídos y su madera ardiendo.

Los grandes cedros se sacuden en el viento mientras una luz suave flota junto a la veta de hierro entre sus raíces.

—Tenemos miedo —confesaron.

El Espíritu respondió que aquel peligro todavía podía evitarse.

—¿Cómo?

—No permitan que su madera se convierta en los mangos de esas hachas. Sin esa ayuda, el hierro no podrá hacerles lo que temen.

Los árboles habían mirado muy alto. Ahora sabían que debían atender también a lo que nacía de ellos mismos.

Al atardecer, los cedros inclinan sus ramas hacia sus propias raíces, donde crecen pequeños brotes.
Fin

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Una hoja verde sobre un libro abierto, junto a una ventana con una araña en su telaraña.
Ilustración de su mundo literario

Traductor y adaptador literario

Gerald Friedlander

Gerald Friedlander reunió relatos de distintas obras de la tradición judía en «The Jewish Fairy Book». En el prefacio explicó que los había vuelto a contar, sin buscar una traducción literal. La edición neoyorquina de 1920 consultada indica al final de los...

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Para reflexionar

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Con chicos

El Espíritu no solo anuncia un peligro: explica qué necesitaría el hierro para convertirse en un hacha. Los árboles descubren una relación que no habían visto.

  • ¿Por qué los árboles primero creen que el hierro no importa?
  • ¿Qué parte del hacha tendría que salir de ellos mismos?

Una mirada adulta

La amenaza depende de la colaboración de aquello que amenaza destruir. El relato termina antes del daño, en una posibilidad de prevención colectiva. La caída del orgullo permite reconocer tanto una vulnerabilidad como una capacidad de actuar.

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