Los animales discutían quién merecía más elogios por tener el mayor número de crías de una sola vez. Fueron en tropel ante la leona para que resolviera la disputa.
—Y tú, ¿cuántos hijos tienes en cada parto? —le preguntaron.
La leona se rio.
—Uno solo. Pero ese uno es un león de verdad.
El valor está en la calidad, no en el número.


