Un chico acerca la mano a un escorpión que levanta el aguijón, junto a su cesta de langostas.

Tradición esópica · atribución griega antigua, corpus de transmisión acumulada · Fábula

El chico que cazaba langostas

Fábulas esópicas · versión inglesa de Townsend

1 min de lectura8+ años · edad orientativa
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Un chico cazaba langostas y ya había reunido unas cuantas. Entonces vio un escorpión, lo confundió con otra langosta y alargó la mano para atraparlo.

El escorpión le mostró el aguijón.

—¡Si me hubieras tocado, amigo, me habrías perdido a mí y también a todas tus langostas!

Visto desde el suelo, un escorpión levanta la cola mientras el chico retira la mano y se echa hacia atrás, sorprendido, junto a su cesta de langostas.
Fin

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Otro cuento no leído al azar

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Para reflexionar

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Lecturas de nuestro equipo editorial para seguir pensando la historia.

Con chicos

Para conversar con chicos

El chico está tan acostumbrado a atrapar langostas que está por tomar otro animal sin mirarlo bien. La advertencia llega antes del contacto; el cuento no dice que lo pique.

  • ¿Qué necesita mirar el chico antes de estirar la mano?

Una mirada adulta

Para una lectura adulta

La repetición exitosa prepara un error de reconocimiento. El escorpión interrumpe esa confianza mediante una amenaza que anuncia la pérdida de todo lo reunido. El final permanece condicional: convertirlo en una picadura efectiva alteraría el episodio.

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