Una joven ofrece un repollo pequeño al hombre transformado en burro.

Chile · Santiago · Ramón A. Laval (1923) · Leyenda tradicional

El hombre que quiso volar

Cuentos de la colección de Ramón Laval

3 min de lectura10+ años · edad orientativa
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Un hombre que trabajaba en una chacra vecina pidió alojamiento en la casa de una señora y sus dos hijas. Le dieron una habitación y se acostó.

El trabajador descansa en la habitación que le han prestado.

Cerca de medianoche lo despertaron unos ruidos. En vez de llamar, se acercó a mirar por la cerradura de la habitación de al lado. Vio a la señora y a una de sus hijas cubriéndose el cuerpo con un ungüento negro.

Cuando terminaron, dijeron:

—De villa en villa, de lugar en lugar.

Y salieron volando por una ventana que daba al patio.

Por la cerradura, el huésped ve a la señora y a una de sus hijas, cubiertas de ungüento negro, salir volando por la ventana hacia el patio.

El huésped esperó un rato. Después entró en aquella habitación por la ventana, se quitó la ropa y se puso el ungüento. Quería hacer lo mismo que había visto, pero al repetir las palabras se equivocó:

—De vida en vida, de lugar en lugar.

Se levantó del piso, llegó hasta el techo y cayó con tanta fuerza que perdió el conocimiento.

El hombre cae desde el techo con un gesto de alarma, junto a una ventana abierta y un recipiente de ungüento negro.

Al amanecer regresaron la mujer y su hija. Encontraron al hombre en el suelo y, para castigarlo, la señora lo convirtió en burro. Desde entonces lo llevaron a un cerro cercano y lo usaron para cargar leña.

El hombre transformado en burro lleva leña por un cerro cercano.

Pasó mucho tiempo. Una noche se acercó la hija menor, la que no había salido volando.

—Voy a devolverte tu forma —le dijo—. Pero tienes que irte lejos y no volver.

Lo llevó a una plantación de repollos, eligió uno muy pequeño y se lo dio a comer. Apenas lo terminó, el burro volvió a ser hombre.

La hija menor ofrece un repollo pequeño al burro en una plantación.

Él le dio las gracias y se alejó enseguida. Caminó hasta que amaneció y se encontró en un bosque oscuro. Unos leñadores lo vieron sin ropa y fueron a buscarle algo para vestirse.

El hombre se quedó trabajando con ellos. Allí les contó cómo había querido volar, cómo había vivido convertido en burro y cómo la hija menor lo había ayudado a salir de aquella casa.

El hombre ya vestido conversa con los leñadores en el bosque.
Fin

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Detrás de esta historia.

Un cuaderno abierto y una rosa roja junto a una ventana con ramas de naranjo cargadas de fruta.
Ilustración de su mundo literario

Recopilador

Ramón A. Laval

Ramón Arminio Laval reunió y estudió relatos de la tradición oral chilena. Su libro Cuentos populares en Chile (1923) conserva voces, lugares y expresiones de quienes contaban esas historias. De allí provienen los doce cuentos de esta selección: encuentros con la Calchona,...

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Para reflexionar

Ideas para compartir una vez que termina la historia.

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Con chicos

El hombre quiere repetir algo que vio, pero no conoce bien las palabras ni lo que puede pasar. Mucho después, otra persona usa lo que sabe para ayudarlo a recuperar su libertad.

  • ¿Qué palabra dice distinta cuando intenta volar?
  • ¿Qué cambia con la llegada de la hija menor?

Una mirada adulta

Una variación mínima del lenguaje desencadena una pérdida prolongada de autonomía. El relato pasa de una intromisión del huésped a un castigo desmesurado. La salida depende de una ayuda dentro de la propia casa y termina con una comunidad nueva donde puede contar lo vivido.

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