Un mosquito zumba junto a una oreja mientras una mano intenta espantarlo.

Gabón · Libreville y río Gabón · tradición mpongwe · Cuento tradicional

El aceite que reclama Mosquito

Relatos de la colección de Robert Hamill Nassau

2 min de lectura6+ años · edad orientativa
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Hace mucho tiempo, en el poblado de Njambi, Mosquito y Oreja fueron a bañarse juntos.

Cuando salieron del agua, Oreja empezó a untarse con una sustancia suave y aceitosa. Mosquito se quedó esperando a su lado.

—¿Por qué no te pones un poco de aceite? —le preguntó Oreja—. Te dejaría la piel más suave.

—Porque no tengo —contestó Mosquito.

—¡Ah, no sabía! Yo tengo bastante. Cuando termine, te doy una parte.

En una roca junto al río, la joven Oreja se unta aceite de una calabaza mientras Mosquito espera posado en el borde.

Mosquito esperó. Oreja se frotó despacio, sin apuro, hasta quedar conforme. Entonces juntó la cera aceitosa que le sobraba y la guardó adentro de sí misma, donde solía tenerla. No le dio nada.

Al ver que Oreja se llevaba lo prometido, Mosquito se acercó a la entrada.

—Vengo por el aceite que me dijiste que me ibas a dar.

Oreja no contestó. Llamó a Manos para que lo espantara. Manos fue hacia él de un lado y del otro, y Mosquito tuvo que apartarse.

La joven aparta la cara con la calabaza guardada mientras sus manos espantan al mosquito que zumba entre ellas.

Pero no se olvidó de la promesa. Volvió a acercarse y volvió a reclamar:

—Quiero mi aceite. Bzzzz… Quiero mi aceite.

Oreja siguió en silencio.

Por eso, dice el cuento, Mosquito todavía se arrima a nuestras orejas y zumba: está reclamando aquello que le prometieron. Como no recibe respuesta, protesta, se enoja y pica. Y Oreja sigue sin darle su aceite.

Fin

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Ilustración de su mundo literario

Recopilador y traductor

Robert Hamill Nassau

Robert Hamill Nassau reunió y tradujo al inglés los cuentos de «Where Animals Talk», publicado en 1912. Trabajó con narradores de Libreville, Corisco y Batanga, a través de relatos orales y textos escritos en lenguas locales. Los prólogos distinguen las contribuciones mpongwe,...

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Con chicos

Mosquito espera algo que Oreja le ofreció. En lugar de responderle, ella llama a Manos para que lo aleje. El zumbido convierte una promesa olvidada en un sonido que insiste.

  • ¿Qué podría haber dicho Oreja cuando Mosquito volvió?
  • ¿Cómo podría Mosquito explicar su enojo sin picar?

Una mirada adulta

La pequeña fábula imagina un reclamo que sobrevive a la evasión: cada zumbido recuerda una deuda. La explicación fantástica da sentido al ruido cotidiano sin obligarnos a aprobar la reacción del insecto ni el rechazo de Oreja.

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