Nasrudín cuenta piedras volcadas de una vasija mientras su hija lo observa.

Tradición humorística de Nasrudín, variante turca recogida por George Borrow · Cuento de ingenio

Nasrudín y el mes de ciento veinte días

El calendario dentro de una vasija

3 min de lectura7+ años · edad orientativa
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Al comenzar el mes de ramadán, Nasrudín buscó una manera de llevar la cuenta de los días. Quería acompañar el ayuno de su comunidad y saber cuándo llegaría la fiesta del final. Preparó una vasija de barro y la dejó en su casa.

—Voy a poner una piedra por día —decidió—. Cuando haya treinta, la cuenta estará completa.

Así lo hizo. Cada jornada sumaba una piedra a las anteriores. El pequeño golpe contra el barro le indicaba que su calendario seguía funcionando.

Nasrudín sostiene una sola piedra sobre una vasija de barro en su casa.

Pero un día su hija encontró la vasija y echó adentro un puñado de piedras. Nasrudín no la vio. Siguió agregando las suyas, una por una, sin revisar lo que había en el fondo.

La hija de Nasrudín vierte un pequeño puñado de piedras en la vasija sin que él esté presente.

Cuando iban veinticinco días del mes, unas personas le preguntaron la fecha.

—Esperen un momento. Voy a consultar mi cuenta.

Nasrudín entró en la casa, volcó la vasija y empezó a contar. Llegó a treinta. Todavía quedaban piedras. Llegó a sesenta, a noventa y, por fin, a ciento veinte.

Se quedó mirando el montón. Si decía que habían pasado ciento veinte días, nadie iba a creerle. Buscó un número que le pareciera más prudente y volvió a salir.

Nasrudín mira con sorpresa las piedras esparcidas sobre la mesa junto a la vasija volcada.

—Hoy es el día cuarenta y cinco del mes —anunció.

Los demás protestaron:

—¡Pero un mes no tiene cuarenta y cinco días!

Nasrudín abrió las manos, como quien ha hecho un gran esfuerzo por moderarse.

Nasrudín abre las manos frente a tres vecinos que escuchan su explicación con sorpresa.

—Y eso que fui bastante cuidadoso con lo que dije. Si ustedes vieran la cuenta que tengo en la vasija, sabrían que hoy ya es el día ciento veinte.

Fin

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Detrás de esta historia.

Retrato ilustrado del joven George Borrow, con cabello claro, cuello blanco y capa oscura.
Ilustración de su mundo literario

Traductor

George Borrow

George Borrow tradujo del turco al inglés la colección The Turkish Jester, publicada en Ipswich en 1884, después de su muerte. El libro reúne anécdotas del personaje popular Nasreddin Hoca, llamado Nasrudín en esta biblioteca. La edición digital consultada transcribe el volumen...

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Con chicos

La vasija guarda las piedras que Nasrudín pone y también las que agregó su hija. Él cuenta bien el montón, pero el montón ya no cuenta bien los días. Después intenta arreglar el problema diciendo un número más pequeño.

  • ¿Qué tendría que averiguar antes de anunciar una fecha?
  • ¿Qué otra manera podría usar para saber qué piedras puso él?

Una mirada adulta

El calendario funciona mientras se mantiene una relación entre cada piedra y cada jornada. Cuando esa relación se rompe, contar con precisión deja de ser suficiente. Nasrudín percibe que el resultado es extraño, pero ajusta la cifra en vez de revisar cómo se produjo. El contexto de Ramadán sitúa su deseo de acompañar a la comunidad; la broma se dirige a su procedimiento particular.

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