La esposa del ministro abandona el palacio mientras, al fondo, el rey se cubre la cara con un abanico.

Corea · Im Bang, versión inglesa de James Scarth Gale (1913) · Relato tradicional

La esposa y los trozos de carne

Relatos coreanos

3 min de lectura13+ años · edad orientativa
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En los últimos tiempos del reinado de Yonsan, cuenta Im Bang, muchas familias vivían con miedo a las órdenes que llegaban del palacio. El rey enviaba a sus servidores a buscar mujeres cuya belleza le habían mencionado. No le importaba que estuvieran casadas ni que se negaran a ir. Quería tenerlas a su disposición y mandaba llevarlas por la fuerza.

La esposa de un ministro sabía que en cualquier momento podían llamarla. Mientras otras familias buscaban cómo evitar la orden, ella preparó un recurso que pudiera llevar consigo sin que nadie lo notara.

Guardó dos trozos de carne y dejó que se echaran a perder. Los mantuvo a mano, ocultos, esperando el día que temía.

En sus habitaciones, la esposa del ministro esconde dos paquetes envueltos en tela dentro de un cofre de madera.

La orden llegó. Tenía que presentarse en el palacio.

Se vistió sin mostrar el miedo que había hecho llorar a otras mujeres en la misma situación. Antes de salir, escondió un trozo de carne bajo cada brazo. Después acompañó a los servidores del rey.

En el portón de su casa, la esposa del ministro sale serena hacia los servidores del palacio mientras una criada llora detrás.

Yonsan la vio y le ordenó acercarse. Ella obedeció. A cada paso la distancia entre ambos se reducía, hasta que un olor insoportable llegó al asiento del monarca.

El rey levantó el abanico para taparse la cara. Se apartó, escupió y llamó a sus servidores.

—No puedo soportarlo. ¡Sáquenla de aquí!

La mujer salió del palacio sin que él la retuviera. Aquello que había preparado en secreto le había permitido escapar de la orden que no podía rechazar abiertamente.

Cuando se supo lo ocurrido, quienes la conocían elogiaron su valentía y su ingenio. El narrador sitúa el episodio entre los abusos que terminaron por volver a la gente contra Yonsan, antes de que perdiera el trono. Pero la mujer no había podido esperar a que cambiara el reino: había tenido que encontrar una salida para ese día.

En el patio de su casa, la esposa del ministro sonríe aliviada mientras otras mujeres la felicitan.
Fin

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Detrás de esta historia.

Retrato ilustrado de Im Bang con sombrero oficial negro, túnica verde y barba blanca, basado en un retrato histórico.
Ilustración de su mundo literario

Autor

Im Bang

Im Bang fue un escritor coreano cuyos relatos reúnen encuentros sobrenaturales, episodios de la vida cotidiana y personajes de la corte. Ocho historias de esta selección proceden de su obra: una tela que oculta viajeros, mariposas hechas de seda y un fantasma...

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Con chicos

La mujer no puede decir que no a la orden del rey sin ponerse en peligro. Prepara una salida usando lo poco que puede controlar. Podemos hablar de su inventiva y también del miedo que hace necesario ese plan.

  • ¿Qué necesita preparar antes de recibir la orden?
  • ¿Quiénes tienen poder para cambiar lo que ocurre en el palacio?

Una mirada adulta

La eficacia del recurso depende de un rechazo que la protagonista provoca deliberadamente. Su acción crea un margen de autonomía dentro de una relación profundamente desigual. El relato celebra la salida individual mientras su marco sitúa el problema en el ejercicio del poder real.

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