El magistrado observa la niebla que entra por la puerta de la oficina, junto a una jarra y una pequeña copa.

Corea · Im Bang, versión inglesa de James Scarth Gale (1913) · Relato tradicional

El magistrado y la niebla

Relatos coreanos

3 min de lectura13+ años · edad orientativa
Empieza la historia

Selecciona un párrafo para guardar tu lugar. Con el teclado, usa Tab y luego Enter.

En un distrito de Hamgyong del Norte, los magistrados morían pocos días después de asumir su cargo. En las oficinas aparecía un olor insoportable y, al cabo de unos diez días, el nuevo funcionario sufría el mismo destino que sus antecesores.

La noticia se extendió. Nadie quería aceptar el puesto. Finalmente se ofreció un soldado sin protectores importantes ni influencias en la corte. Era valiente y quería probar si podía enfrentar aquello que había vaciado el edificio.

Llegó y encontró las habitaciones abandonadas. Desde el primer día llevaba una hoja larga al cinto. También percibió el olor: al principio leve, después cada vez más fuerte.

Un hombre con una espada al cinto entra solo al patio de unas oficinas abandonadas y se cubre la nariz.

A los cinco o seis días empezó a ver una niebla que entraba por la puerta. El olor venía con ella. Cerca del décimo día, los pocos servidores que se habían animado a volver huyeron otra vez.

El magistrado se quedó junto a una jarra de licor. Bebió repetidamente, buscando darse ánimo, hasta quedar muy borracho.

Entonces vio entrar una figura envuelta en bruma. Era alta y enorme. No se distinguían brazos, cabeza ni cuerpo; solo dos ojos terribles que giraban en lo más alto.

El hombre se levantó, gritó y corrió hacia ella con su arma. Dio un golpe. Sonó un estruendo como un trueno y la presencia se deshizo. El olor desapareció al mismo tiempo.

Un hombre se lanza con la espada contra una enorme figura de niebla con dos ojos brillantes, que estalla en un destello.

Después el magistrado cayó al suelo, vencido por la bebida.

Cuando volvieron los servidores, lo dieron por muerto. Comenzaron a preparar el entierro, aunque notaron algo distinto: los otros magistrados habían quedado en la galería, mientras él estaba en el patio de abajo.

Lo levantaron. De pronto abrió los ojos y les preguntó, enojado, qué estaban haciendo.

Tres servidores retroceden asustados cuando el magistrado, tendido en el patio, abre los ojos enojado.

Los hombres retrocedieron entre el miedo y el asombro. Aquel magistrado seguía vivo. Desde ese día, cuenta el relato, la niebla maloliente no volvió al edificio.

Fin

¿Una historia para recordar?

Puedes volver siempre que quieras.

¿Seguimos con otra?

Otro cuento no leído al azar

Detrás de esta historia.

Retrato ilustrado de Im Bang con sombrero oficial negro, túnica verde y barba blanca, basado en un retrato histórico.
Ilustración de su mundo literario

Autor

Im Bang

Im Bang fue un escritor coreano cuyos relatos reúnen encuentros sobrenaturales, episodios de la vida cotidiana y personajes de la corte. Ocho historias de esta selección proceden de su obra: una tela que oculta viajeros, mariposas hechas de seda y un fantasma...

Conoce su historia Más cuentos de Im Bang

Para reflexionar

Ideas para compartir una vez que termina la historia.

Propuestas de lectura de Cuentos ilustrados

Lecturas de nuestro equipo editorial para seguir pensando la historia.

Con chicos

Los servidores vuelven esperando encontrar lo mismo que otras veces. Ven al magistrado caído y creen saber qué pasó. Su despertar cambia esa primera conclusión.

  • ¿Qué detalle les hace notar que esta vez algo es distinto?
  • ¿Cómo contarías la escena desde uno de los servidores?

Una mirada adulta

El final convierte una situación de horror repetido en una sorpresa casi cómica. La caída del protagonista tiene una causa diferente de la que los testigos esperan, y el lector sabe más que ellos. Esa desigualdad de información sostiene el giro sin explicar la naturaleza del ser vencido.

Preferencias de lectura

Tamaño de texto
21 px

¿Qué quieres leer?

Escribe al menos 2 caracteres.