Un zapatero encuentra cinco zorritos junto a las cajas de ungüento en su casa.

Chile · Santiago · Ramón A. Laval (1923) · Leyenda tradicional

La Calchona y las cajas de ungüento

Cuentos de la colección de Ramón Laval

2 min de lectura9+ años · edad orientativa
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Hace mucho tiempo, en la Chimba de Santiago, vivía una mujer que conocía artes de brujería y estaba casada con un zapatero.

Cada noche le daba a su marido una bebida que lo hacía dormir profundamente. Cuando él empezaba a roncar, la mujer abría unas cajas de ungüento y untaba a sus hijos. Los chicos se convertían en zorritos. Después se untaba ella, tomaba forma de cabra y salía a recorrer los alrededores.

Mientras el zapatero duerme, la mujer unta a sus hijos, que se vuelven zorritos, y empieza a transformarse en cabra junto a las cajas abiertas.

Una noche el zapatero tuvo que ausentarse y volvió mucho más tarde de lo habitual. No encontró a su mujer ni a sus hijos. En un rincón había cinco zorritos.

El zapatero encuentra cinco zorritos reunidos en un rincón de su casa.

—¿Qué pasa aquí? —preguntó.

Uno de los animales le respondió:

—Mamá nos puso el ungüento de esas cajas y nos volvió zorros. Después se puso ella, se convirtió en cabra y salió.

El zapatero tomó un poco de ungüento y se lo aplicó a los zorritos. Los cinco recuperaron su forma de chicos.

El zapatero está junto a sus cinco hijos, que han recuperado su forma humana.

Entonces vació las cajas en una acequia de agua correntosa. Arrojó a la calle los recipientes, donde solo quedaron algunos restos pegados a los bordes.

De noche, el zapatero vacía las cajas de ungüento en una acequia correntosa y arroja los recipientes a la calle.

Al amanecer volvió la cabra. Buscó el ungüento que necesitaba para transformarse y encontró las cajas casi vacías. Reunió lo poquito que quedaba, pero no le alcanzó para recobrar por completo su forma anterior.

La cabra encuentra las cajas de ungüento casi vacías al amanecer.

Por eso, cuenta esta versión, la Calchona todavía anda de noche con cuerpo de cabra y con cara y manos de persona.

La Calchona camina de noche con cuerpo de cabra, cara humana y manos humanas.
Fin

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Detrás de esta historia.

Un cuaderno abierto y una rosa roja junto a una ventana con ramas de naranjo cargadas de fruta.
Ilustración de su mundo literario

Recopilador

Ramón A. Laval

Ramón Arminio Laval reunió y estudió relatos de la tradición oral chilena. Su libro Cuentos populares en Chile (1923) conserva voces, lugares y expresiones de quienes contaban esas historias. De allí provienen los doce cuentos de esta selección: encuentros con la Calchona,...

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Para reflexionar

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Con chicos

El zapatero reconoce a sus hijos cuando uno de los zorritos le habla. El mismo ungüento puede cambiar a una persona y devolverle su forma, pero al final queda muy poco.

  • ¿Qué descubre el zapatero al escuchar al zorrito?
  • ¿Qué diferencia hay entre lo que les pasa a los chicos y lo que le pasa a su madre?

Una mirada adulta

La transformación interrumpe una vida familiar que el marido no conocía. Al destruir el ungüento consigue que no vuelva a usarse, pero también impide un regreso completo. La leyenda termina en esa consecuencia y no ofrece una reconciliación posterior.

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