El rey O’Toole y un joven observan al ganso que vuelve a volar sobre el lago.

Tradición irlandesa, en la versión de Joseph Jacobs · Cuento tradicional

El rey O’Toole y su ganso

Un milagro y un trato

4 min de lectura9+ años · edad orientativa
Empieza la historia

Selecciona un párrafo para guardar tu lugar. Con el teclado, usa Tab y luego Enter.

El rey O’Toole había pasado buena parte de su vida recorriendo las montañas detrás de los ciervos. Pero los años le endurecieron las piernas y ya no pudo salir de cacería.

Entonces encontró una compañía singular: un ganso que nadaba en el lago, se zambullía para pescar truchas y daba vueltas por el aire. Los viernes traía pescado para la mesa del rey; los demás días lo entretenía con sus vuelos.

Sentado en una roca junto al lago, el rey anciano ríe mientras el ganso blanco sale del agua con una trucha en el pico.

Con el tiempo, también el ganso envejeció. Caminaba despacio, como su dueño, y ya no podía hacer aquellas piruetas.

Una mañana el rey paseaba triste por la orilla cuando se le acercó un joven.

—Buenos días, rey O’Toole. ¿Cómo está tu ganso?

El rey se sorprendió de que supiera tanto de él.

—¿Quién eres y a qué te dedicas?

—Soy un hombre honrado. Me gano la vida dejando las cosas viejas como nuevas.

—¿Eres remendón?

—Tengo un oficio mejor. ¿Qué dirías si hiciera que tu ganso volviera a estar como antes?

El rey silbó. El ave llegó balanceándose, con pasitos cortos. El desconocido la miró y aseguró que podía ayudarla.

El rey silba y el ganso viejo se acerca con pasos cortos mientras el joven desconocido lo observa.

—Si lo consigues, diré que eres el más hábil de todas estas tierras.

—Eso está muy bien, pero necesito algo más. ¿Me darías todo el terreno sobre el que vuele en su primera salida?

O’Toole aceptó. Se dieron la mano y prometió que cumpliría su palabra.

El rey y el joven se dan la mano junto al lago, con el ganso blanco a sus pies.

El joven tomó al ganso, lo bendijo con la señal de la cruz y lo lanzó al aire con un soplido. De pronto el ave desplegó las alas y empezó a volar tan ligera como una golondrina.

Dio vueltas sobre el lago y siguió más allá, por las tierras del rey. O’Toole la miraba con la boca abierta. Cuando el ganso regresó a sus pies, se agachó para acariciarlo.

—¿Y qué dices del trato? —preguntó el desconocido.

—Las tierras son tuyas. Aunque fuera lo último que me quedara, te las daría.

—¿Vas a mantener esa palabra?

—Tan seguro como sale el sol.

El joven sonrió. Si el rey se hubiera negado, explicó, el ganso no habría vuelto a volar. Había venido a poner a prueba su promesa.

Entonces reveló su nombre: era san Kavin, que había llegado disfrazado. O’Toole se arrodilló, asombrado de haber conversado con él como con cualquier muchacho del camino.

El rey se arrodilla con la corona en las manos ante el joven, que levanta una mano para bendecirlo; el ganso está a su lado.

El santo recibió las tierras y cuidó del rey durante el resto de su vida. El ganso volvió a alegrarlo con sus vuelos, pero el milagro no lo volvió invulnerable. Un viernes confundió con una trucha a una anguila grande. Se lanzó a atraparla y la anguila lo mató. No se lo comió, porque no se atrevía a devorar un ave que san Kavin había bendecido. Así terminó la vida del viejo compañero, después de aquel último tiempo de alas renovadas.

Fin

¿Una historia para recordar?

Puedes volver siempre que quieras.

¿Seguimos con otra?

Otro cuento no leído al azar

Detrás de esta historia.

Ilustración simbólica de Joseph Jacobs: una barca de cristal sobre páginas ilustradas, una cinta roja, flores y un lápiz.
Ilustración de su mundo literario

Recopilador y adaptador

Joseph Jacobs

Joseph Jacobs seleccionó y reelaboró los relatos de Celtic Fairy Tales (1892). Sus notas permiten seguir caminos distintos: manuscritos irlandeses, relatos recogidos en Gales, una historia de Kintyre y versiones transmitidas por otros escritores y recopiladores. Esta biblioteca conserva esas diferencias en...

Conoce su historia Más de «Cuentos de Irlanda»

Para reflexionar

Ideas para compartir una vez que termina la historia.

Propuestas de lectura de Cuentos ilustrados

Lecturas de nuestro equipo editorial para seguir pensando la historia.

Con chicos

El rey promete entregar las tierras antes de saber cuánto podrá volar el ganso. Cuando llega el momento, cumple aunque el precio sea grande. El final cuenta también que recuperar la fuerza no protege al ave de todos los peligros.

  • ¿Qué sabe el rey cuando hace la promesa y qué descubre después?
  • ¿Por qué te parece que el cuento sigue después del milagro?

Una mirada adulta

El intercambio mezcla devoción, humor y afecto por un animal. La identidad del visitante se revela después del cumplimiento, de modo que el compromiso no depende de reconocer a un santo. La muerte posterior impide confundir rejuvenecimiento con inmortalidad.

Preferencias de lectura

Tamaño de texto
21 px

¿Qué quieres leer?

Escribe al menos 2 caracteres.