Un loro verde sale de su jaula abierta y despliega las alas ante un mercader sorprendido.

Masnaví de Rumí; literatura sufí persa · Relato simbólico

El loro del mercader

Un mensaje que se responde con un gesto

3 min de lectura8+ años · edad orientativa
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Un mercader tenía un loro en una jaula. El ave podía ver la habitación, seguir los pasos de su dueño y escuchar las conversaciones, pero sus vuelos terminaban siempre en los mismos barrotes.

Antes de emprender un viaje de negocios a la India, el mercader se acercó a la jaula.

—Voy a la tierra donde viven otros loros como tú. ¿Quieres que les lleve algún mensaje?

El loro se afirmó en su palo.

—Diles que estoy aquí, encerrado. Ellos pueden ir de un árbol a otro y yo sigo en esta jaula. Eso es lo que quiero que sepan.

Un loro verde permanece en el palo de su jaula cerrada mientras un mercader se inclina para escucharlo.

El mercader prometió hacerlo. Durante el viaje atendió sus negocios y, cuando encontró una bandada de loros, recordó el encargo. Se detuvo bajo las ramas y contó la situación del ave que había dejado en casa.

Apenas terminó de hablar, uno de los loros cayó al suelo. Quedó inmóvil. El mercader lo miró sin comprender. Había llevado una noticia y parecía haber causado una muerte.

El mercader mira sorprendido a un loro verde inmóvil bajo un árbol, mientras otros loros siguen posados en las ramas.

Volvió a su país disgustado por aquel episodio. Al acercarse a la jaula, su loro quiso saber qué había sucedido. El mercader le contó la caída del otro pájaro y lo reprendió por haberle encargado un mensaje tan desdichado.

Pero entonces ocurrió algo peor: el loro de la jaula cayó de su palo y quedó tendido en el fondo, tan inmóvil como el de la India.

El mercader llamó al ave. No hubo respuesta. Se lamentó, abrió la puerta y sacó aquel cuerpo que creía sin vida. Ya no encontraba razón para dejarlo entre los barrotes.

El mercader sostiene con cuidado al loro inmóvil entre sus manos junto a la jaula abierta.

En cuanto estuvo afuera y libre de sus manos, el loro abrió las alas. Subió de un vuelo y se posó lejos del alcance del mercader.

El loro verde levanta el vuelo, separado de las manos abiertas del mercader, que lo mira sorprendido.

—¡Estás vivo! —exclamó el hombre.

—El loro de la India también lo estaba —respondió el ave—. Con su caída me mostró una manera de salir. Tú me trajiste su respuesta sin saber que era una respuesta.

El mercader seguía junto a la jaula abierta. El loro se sostuvo un instante sobre la rama, desplegó de nuevo las alas y continuó su vuelo.

El loro verde está posado en una rama fuera del alcance del mercader, que lo mira junto a la jaula abierta.
Fin

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Imagen simbólica de la poesía de Rumí: un libro, una pluma de caña y rosas reflejadas en un cuenco.
Ilustración de su mundo literario

Autor

Rumí

Yalal ad-Din Muhammad Rumí fue un poeta de lengua persa vinculado a la tradición sufí. Se estableció en Konya, en la actual Turquía, y su obra pertenece a un mundo literario que atraviesa las fronteras nacionales de hoy. El Masnaví reúne seis...

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Con chicos

El mercader entrega una noticia, pero no entiende la respuesta del otro loro. Más tarde la cuenta y, sin querer, lleva un mensaje de vuelta. El loro encerrado reconoce en un gesto una posibilidad de salir.

  • ¿Qué entiende el loro que el mercader no había entendido?
  • ¿Cómo contarías el final desde la rama donde se posa?

Una mirada adulta

La respuesta viaja por gestos que el mensajero no comprende. El mercader cree transmitir una desgracia y lleva, sin saberlo, una instrucción para escapar de su dominio. El loro logra la libertad cuando deja de parecer aquello que su dueño desea conservar: un ser vivo dentro de la jaula. La muerte fingida puede leerse como una imagen de desprendimiento, una renuncia momentánea a la forma conocida de existir que abre otra posibilidad. El vuelo final devuelve a esa interpretación su límite concreto: hay un cautivo que consigue salir y un propietario que ya no puede retenerlo.

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