Cuatro viajeros escuchan a una mujer que señala las uvas, mientras uno sostiene una moneda.

Masnaví de Rumí; literatura sufí persa · Relato simbólico

Cuatro palabras para las uvas

Una moneda y cuatro pedidos

3 min de lectura7+ años · edad orientativa
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Cuatro personas viajaban juntas: una hablaba persa, otra árabe, otra turco y la cuarta griego. En el camino recibieron como regalo una moneda, un dírham, y decidieron usarla entre todos.

Parecía un asunto sencillo. Había una sola moneda y podían comprar algo para compartir. El primer viajero propuso enseguida:

En un camino polvoriento, un pastor anciano pone una moneda de plata en la mano de un viajero, mientras sus tres compañeros se acercan con curiosidad.

—Yo quiero angur.

El segundo negó con la cabeza.

—No. Compremos inab.

El que hablaba turco se metió en la conversación. Ninguna de aquellas palabras le servía para pedir lo que tenía en mente.

—Lo que tenemos que comprar es uzum.

El cuarto escuchó a los otros tres y también creyó necesario corregirlos:

—Yo quiero astaphil.

La moneda seguía siendo una, pero los pedidos parecían cuatro. Cada viajero repetía su palabra, convencido de que los demás pretendían gastar el regalo en algo diferente. Las voces subieron. Pronto estaban discutiendo con tanta fuerza que nadie podía escuchar una explicación, aunque alguno hubiera sabido darla.

Junto a un puesto de mercado, cuatro viajeros discuten acaloradamente gesticulando; delante de ellos, sin que lo noten, hay canastas de uvas moradas.

Un hombre que conocía las cuatro lenguas se acercó al oír la pelea. Los dejó nombrar otra vez aquello que querían. Luego les pidió un momento de atención.

—Están pidiendo lo mismo —les explicó—. Angur, inab, uzum y astaphil son palabras para las uvas.

Los viajeros dejaron de repetir sus pedidos. Miraron la moneda y se miraron entre sí. Habían discutido como si necesitaran cuatro compras, cuando un mismo racimo podía responder a las cuatro palabras.

Sentados en un muro de piedra bajo una parra, los cuatro viajeros ríen aliviados y comparten un racimo de uvas; a su lado, un hombre de turbante blanco sonríe.

El deseo que los había enfrentado era uno solo. Para descubrirlo, había hecho falta alguien que pudiera escucharlo en más de una lengua.

Fin

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Detrás de esta historia.

Imagen simbólica de la poesía de Rumí: un libro, una pluma de caña y rosas reflejadas en un cuenco.
Ilustración de su mundo literario

Autor

Rumí

Yalal ad-Din Muhammad Rumí fue un poeta de lengua persa vinculado a la tradición sufí. Se estableció en Konya, en la actual Turquía, y su obra pertenece a un mundo literario que atraviesa las fronteras nacionales de hoy. El Masnaví reúne seis...

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Con chicos

Los viajeros creen que quieren comprar cuatro comidas distintas. Cada uno reconoce su palabra, pero no entiende las de los demás. La persona que conoce las cuatro lenguas les muestra que todos podrían compartir el mismo racimo.

  • ¿Cómo podrían mostrar lo que quieren si no encuentran una palabra común?
  • ¿Qué les dirías cuando se dan cuenta de que estaban pidiendo uvas?

Una mirada adulta

La traducción modifica el conflicto sin cambiar lo que cada viajero deseaba. En el capítulo de Rumí, esta anécdota acompaña una reflexión espiritual sobre nombres distintos que pueden remitir a una misma realidad divina. En la escena, el hombre que conoce las lenguas encuentra una coincidencia que los viajeros ignoraban. La moneda y el racimo vuelven visible la distancia entre las palabras y lo que nombran.

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