Un viajero retira ladrillos de un muro mientras se forman círculos en el agua del otro lado.

Masnaví de Rumí; literatura sufí persa · Relato simbólico

El hombre sediento y el muro

La voz del agua

3 min de lectura8+ años · edad orientativa
Empieza la historia

Selecciona un párrafo para guardar tu lugar. Con el teclado, usa Tab y luego Enter.

Un hombre sediento encontró un depósito de agua. Había llegado hasta allí con la boca seca, esperando poder inclinarse y beber, pero una pared alta rodeaba el lugar. El agua estaba cerca y, sin embargo, seguía fuera de su alcance.

El hombre levantó la vista. En la parte superior del muro había ladrillos que podía aflojar. Tiró de uno hasta desprenderlo y lo dejó caer hacia adentro.

Escuchó el golpe en el agua.

Aquel sonido lo hizo detenerse. Durante un instante, lo que estaba escondido detrás de la pared se volvió cercano: podía oírlo con toda claridad. Buscó otro ladrillo y volvió a hacer lo mismo.

Con la oreja apoyada en el muro de ladrillos, el hombre sonríe con los ojos cerrados mientras escucha el agua.

El segundo golpe levantó otra voz de agua. El hombre continuó retirando ladrillos, uno por uno.

Entonces el agua le habló desde el fondo:

—¿Qué ganas tirando esos ladrillos sobre mí?

El hombre apoyó las manos en el borde que iba quedando.

—Dos cosas —contestó—. La primera es escuchar tu voz. Cada vez que cae un ladrillo, puedo oírte, y ese sonido me alegra mientras sigo teniendo sed.

Hizo una pausa y miró el lugar de donde acababa de sacar la última pieza.

—La segunda es que la pared se vuelve más baja. Cada ladrillo que retiro me deja un poco más cerca de ti.

Del otro lado seguía el agua. Entre los dos todavía quedaba parte del muro, pero ya no era una pared intacta: tenía un borde nuevo y un hombre trabajando junto a él.

El hombre apoya las manos en el borde ya más bajo del muro y se inclina hacia el agua, que refleja su rostro.
Fin

¿Una historia para recordar?

Puedes volver siempre que quieras.

¿Seguimos con otra?

Otro cuento no leído al azar

Detrás de esta historia.

Imagen simbólica de la poesía de Rumí: un libro, una pluma de caña y rosas reflejadas en un cuenco.
Ilustración de su mundo literario

Autor

Rumí

Yalal ad-Din Muhammad Rumí fue un poeta de lengua persa vinculado a la tradición sufí. Se estableció en Konya, en la actual Turquía, y su obra pertenece a un mundo literario que atraviesa las fronteras nacionales de hoy. El Masnaví reúne seis...

Conoce su historia Más cuentos de Rumí

Para reflexionar

Ideas para compartir una vez que termina la historia.

Propuestas de lectura de Cuentos ilustrados

Lecturas de nuestro equipo editorial para seguir pensando la historia.

Con chicos

El hombre todavía tiene sed, pero escucha el agua cada vez que cae un ladrillo. Cuando el agua le pregunta, explica dos cosas distintas: disfruta su sonido y está bajando la pared. El cuento termina con ese trabajo en marcha.

  • ¿Qué diferencia hay entre oír el agua y poder alcanzarla?
  • ¿Qué detalles muestran que algo cambió aunque todavía quede muro?

Una mirada adulta

La parábola distingue una cercanía que se escucha de otra que se construye. El comentario espiritual de Rumí vincula el muro con aquello que separa al ser humano de la unión con lo divino. El agua tiene una voz propia y responde al hombre que la desea. La escena queda abierta: cada ladrillo retirado cambia la distancia, aunque el relato todavía no lo muestre bebiendo.

Preferencias de lectura

Tamaño de texto
21 px

¿Qué quieres leer?

Escribe al menos 2 caracteres.