Saadi conversa con unos viajeros junto a los muros de una fortaleza.

Tradición literaria persa · Gulistán de Saadi · Relato literario

Los viajeros y el falso derviche

Relatos de Saadi

2 min de lectura10+ años · edad orientativa
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Saadi quiso sumarse a un grupo de viajeros que habían acordado compartir las dificultades y alegrías del camino. Ellos no lo aceptaron.

—Puedo ayudarlos —les dijo—. Tengo fuerzas para trabajar; no voy a ser una carga.

Uno de los hombres le pidió que no se ofendiera y le contó lo que les había pasado pocos días antes.

Un desconocido vestido como derviche les había pedido viajar con ellos. Su ropa y su apariencia piadosa les inspiraron confianza, y lo recibieron sin sospechar nada.

En un camino de montaña, un hombre vestido de derviche, con la cabeza inclinada y la mano en el pecho, pide viajar con tres viajeros que lo reciben con confianza.

Una noche se acostaron cerca de los muros de una fortaleza. El recién llegado tomó la vasija de agua de un compañero y dijo que necesitaba alejarse un momento. Pero, una vez fuera de su vista, trepó al muro y robó un cofre.

De noche, el falso derviche trepa el muro de una fortaleza con un cofre bajo el brazo; abajo, junto a una fogata casi apagada, duermen los tres viajeros.

Antes de que amaneciera ya estaba muy lejos. Los demás seguían durmiendo, sin saber lo que había hecho.

Por la mañana los llevaron a la fortaleza y los encarcelaron. El ladrón había escapado; la sospecha cayó sobre quienes lo habían admitido en el grupo.

En una celda de piedra, tres viajeros sentados sobre paja se lamentan; un rayo de luz entra por una ventana alta.

—Desde entonces evitamos sumar compañía —concluyó el viajero—. Preferimos seguir apartados.

Saadi no consiguió el lugar que buscaba, pero agradeció a Dios por lo que aquella conversación le había permitido aprender. Se iba sin caminar con ellos y, sin embargo, llevaba consigo su historia: una apariencia de devoción podía esconder una conducta muy distinta, y las acciones de uno podían hacer sufrir a otros.

Fin

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Detrás de esta historia.

Un libro abierto sobre piedra, rodeado de rosas rojas y rosadas, junto al sendero de un jardín.
Ilustración de su mundo literario

Autor

Saadi de Shiraz

Saadi de Shiraz escribió en persa el Gulistán, o Jardín de rosas, una obra que entrelaza relatos breves y versos. Reyes, viajeros, comerciantes y derviches conversan sobre el poder, la apariencia y las decisiones de la vida cotidiana. Los diez relatos de...

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Para reflexionar

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Con chicos

Saadi no entiende por qué le dicen que no hasta que escucha lo ocurrido con el otro viajero. La ropa del desconocido les había hecho creer que podían confiar en él.

  • ¿Qué cambia para Saadi después de escuchar la historia?
  • ¿Sobre qué podrían conversar los viajeros con alguien nuevo antes de tomar una decisión?

Una mirada adulta

El relato explica una desconfianza sin hacerla desaparecer. El narrador recibe una enseñanza de un grupo que le niega compañía, de modo que el encuentro resulta provechoso y frustrado a la vez. La culpa colectiva del encierro vuelve más difícil reconstruir confianza después del engaño.

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