Un niño vuelve a colocar un nido con polluelos en la horqueta de un árbol, mientras una urraca observa.

Corea · Yi Ryuk, versión inglesa de James Scarth Gale (1913) · Relato tradicional

Los nidos de las urracas

Relatos coreanos

3 min de lectura9+ años · edad orientativa
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Se decía que, cuando una urraca construía su nido al sur de una casa, el dueño recibía un ascenso. Yi Ryuk reunió varias historias alrededor de esa señal.

La primera trataba de un amigo del rey Taejong que era pobre y había fracasado en distintos proyectos. Cansado de esperar una oportunidad, mandó a un servidor a construir un nido de imitación donde el rey pudiera verlo durante una salida.

El rey preguntó qué estaba haciendo.

—Dicen que un nido al sur de la casa trae un ascenso —respondió el servidor—. Mi señor esperó mucho y no ocurrió nada. Por eso estoy haciendo uno.

Un servidor construye un nido de imitación mientras el rey Taejong le pregunta qué hace.

El rey sintió compasión y dispuso que le dieran un cargo.

Después Yi Ryuk contó algo de su infancia. Una urraca había hecho un nido frente a su casa. Él y otros chicos cortaron la rama que lo sostenía y el nido cayó. Adentro estaban los polluelos, abriendo sus pequeñas bocas amarillas.

Yi niño y sus compañeros observan un nido caído con polluelos vivos junto a una rama cortada.

Temiendo que murieran, Yi recogió el nido y lo colgó en un árbol situado al sur. Los polluelos vivieron, crecieron y terminaron por volar. Ese invierno, su padre recibió un ascenso de tres grados.

Yi niño coloca el nido con cuatro polluelos en la horqueta de otro árbol, mientras una urraca observa.

Mucho más tarde, Yi construyó una casa de verano en Chongpa. Las urracas anidaron en un árbol frente a ella, también hacia el sur. Una mujer que trabajaba allí como esclava retiró el nido y lo usó como combustible. Al año siguiente, las aves volvieron a construirlo.

Las urracas construyen un nuevo nido frente a la casa de verano de Yi en Chongpa.

En 1469, Yi recibió un nuevo ascenso. Y en la primavera de 1471, cuando otras urracas hicieron un nido al sur de su oficina, recordó las coincidencias anteriores.

Yi adulto contempla un nido de urracas en un árbol frente a su oficina.

Se rio y dijo que seguramente aquellas aves tenían un poder especial. Así dejó unidos en su relato los nidos, sus recuerdos y los cambios de su vida.

Fin

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Detrás de esta historia.

Ilustración simbólica de los relatos de Yi Ryuk: una tortuga, una carta y dos urracas junto a un estanque entre pinos.
Ilustración de su mundo literario

Autor

Yi Ryuk

Yi Ryuk fue un escritor coreano. Sus relatos ocupan la parte final de Korean Folk Tales, la selección traducida al inglés por James Scarth Gale en 1913. En esta biblioteca aparecen cuatro: una tortuga que pide ayuda en un sueño, las urracas...

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Con chicos

Yi recuerda varios nidos porque los relaciona con cosas que pasaron en su familia. En uno de esos recuerdos, él primero daña el nido y después intenta salvar a los polluelos. Podemos seguir por separado lo que les ocurre a las aves y lo que les ocurre a las personas.

  • ¿Qué cambia para los polluelos cuando Yi vuelve a colgar el nido?
  • ¿Cuál de los nidos depende más de una decisión humana?

Una mirada adulta

La secuencia muestra diferentes maneras de construir una señal: provocarla ante un rey, reparar un daño y reconocer después una coincidencia. Yi ordena esos recuerdos desde una convicción que se fortalece al narrarlos. Las aves, entretanto, siguen reconstruyendo sus lugares.

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