Recopilador y traductor de manuscritos

Silas Tertius Rand

Silas Tertius Rand fue un misionero y estudioso que recogió y tradujo narraciones mi’kmaq. Leland explica que recibió de él un manuscrito de ochenta y cinco relatos, además de información por carta. En esta selección se lo vincula sólo con las historias cuya mediación queda documentada, entre ellas el chenoo contado por Samuel Paul y transmitido por Louis Brooks. Su registro y traducción se distinguen de las voces orales y de la edición posterior de Leland.

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Imagen simbólica: Hojas de un manuscrito y una carta abiertas sobre madera, con río y bosque al fondo; símbolo del registro y la traducción, no retrato.
Ilustración simbólica de su relación con los relatos; no es un retrato ni reproduce su apariencia. Referencia bibliográfica de su participación; la ilustración es simbólica.

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Historias vinculadas

3 historias · 3 versiones

Cada cuento distingue la atribución de la obra, la fuente histórica y la versión española que vas a leer.

La hechicera y la canoa de Glooskap

Un pez con una gran aleta semejante a una vela nada cerca de la costa bajo un cielo de tormenta.
Mi’kmaqRelato tradicional

En los tiempos antiguos, Glooskap se encontró con una hechicera que había tomado la apariencia de una hermosa muchacha. Ella creía que él no iba a reconocerla y le pidió que la llevara en su canoa.

3 min·12+ años*

El chenoo de corazón helado

El anciano duerme junto al fuego que preparó mientras la familia llega en canoa por el río.
Mi’kmaq · encabezado también passamaquoddyRelato tradicional

Un otoño, un hombre, su esposa y su hijo pequeño viajaron muy lejos hacia el noroeste para cazar. Encontraron un buen lugar para pasar el invierno y levantaron su vivienda. Él traía presas; ella preparaba y secaba la carne; el chico jugaba a cazar pájaros con su arco.

14 min·16+ años*

Las aventuras de Pulowech

Pulowech sale en canoa de una caverna hacia un río luminoso bordeado de nenúfares.
Mi’kmaqRelato tradicional

Dos hombres vivían juntos en una vivienda del bosque, junto a un lago hermoso donde se reflejaban los árboles. Uno era Pulowech, la Perdiz; el otro se llamaba Wejek, la Perdiz del Árbol.

9 min·16+ años*

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